miércoles, 23 de julio de 2008

¡Qué sí, qué sigo vivo...!


La calóoo, la sudóooo, todas esas palabras que finalizan en vocal abierta y que nos sirven para describir los diversos estadios por los que pasa nuestro cuerpo cuando se nos cae encima el verano, hacen mella en mis animos de escritor con escasa aptitud funánbula. Como pasar cosas, pasan, pero mi mente está derretida como el chocolate en la mano de un niño o la vela en una romería.

Al hilo de romerías, comentaré que el próximo viernes sobre las nueve de la tarde los "naturales de Villa Escombros" saltaremos la reja, más bien la valla de mi cuñado, para en un culmen de paroxismo, asir el trono de nuestro patrón adoptivo "San Cucufato" y sacarlo en romería por las pocas calles que surten como vehículo de comunicación a nuestro conjunto de casicas ilegales, unas más que otras y que dan cobijo a nuestra pequeña comunidad.

Este año como novedad presentamos al santo en un trono, algo caserillo, pero con el encanto de lo artesano, de lo realizado con gran entusiasmo aunque con dudas razonables sobre su remate. Ocho estantes, que no nazarenos, es una romería de "gloria" portarán la imagen de escaso peso pero que será aumentado con el tradicional botijo con "paloma" que antaño coronaba los pasos de nuestra evolucionada "semana santa". Almohadillas de blanco inmaculado harán más llevadero el traslado de la imagen este año. Para que una vez llenos de "don pedritos" no nos de por llevarla monte arriba como el año pasado, tiene fijado un estricto itinerario, que nuestro comisario de procesión, que no político, velara para que se cumpla a rajatabla. Faldas rocieras adornarán las cinturillas de avispa de nuestras "santas" y un canon de 25 "don pedritos" por familia, harán más llevadero el caminar romero. Cuando llegue a su fín, cada una de las familias asistentes pondrá en común lo que lleve o se quedará sin cenar... El año pasado, que fue el primero de manifestación pública de nuestro particular festejo, unas doscientas personas acudimos al cortejo que se formó de manera espontánea, al más puro estilo anarquista y que este año esperamos se mantenga dentro de los mismos cánones de participación, naturalidad y ganas de divertirse de forma sencilla, sin buscarle tres pies al gato, siendo tolerantes y comprensivos...
Otras novedades es la realización de pequeños "escapularios", ¡ná del otro jueves!, unas fotocopias del santo plastificadas y unos "recordatorios" que rezan , también fotocopiados, "Recuerdo de la Romería de San Cucufato año 2008", que repartiremos entre los asistentes, más que nada por no llevar las manos vacías, o sólo ocupadas por los "don pedritos". El tambor, el incienso y las velas serán elementos importantes del ceremonial. ¡Veremos si no nos excomulgan como aparezca un cura o un taliban creyente por allí!.

Esto es lo que da de sí mi vida social. Por otra parte, en cuanto a la deportiva, sigue su curso, más o menos. El martes de la semana pasada me lesioné. Me dió un dolor terrible en la parte de atrás del muslo de la pierna derecha. Lo siento, no recuerdo como se llama el músculo y paso de la pedantería de buscarlo por internet para darme un baño de sabiduría de la que no dispongo. En el tercer cambio del farlek que estaba haciendo, cuando llevaba unos veinte minutos me dió en medio del monte y tuve que regresar andando a casa. Como acción correctora me he ido al Decatlón y me he comprado unas zapatillas de 45 euros, marca Kalenji que sustituyan a las anteriores que llevaban casi 1800 km. Una semana sin correr y hoy miércoles me probaré, para comprobar como ha ido la recuperación. Sustituí la carrera a pie por la bici y me he dado un buen tute de kilómetros esta semana sólo empañados por mi falta a la etapa reina el domingo donde se subió a la Garapacha y yo me fui a realizar el descenso del Río Segura en barca. Una actividad muy recomendable, divertida e inesperada. Nunca pensé en ir pero mis dos hijos me convencieron y junto al Capitán Bajoca nos lanzamos a la aventura. Me sorprendió gratamente lo recuperado que está el río y el agua que llevaba, algo totalmente inexplicable por la vega baja. Nos lanzamos por los azud con nuestra barca neumática y litigamos con las otras que componían la expedición con la estúpida intención de llegar los primeros a meta. La excursión tiene doce kilómetros y medio y es bastante llevadera, aunque con los "mortimer" que trasladaba en mi barca me los pasé remando desde el primer metro.

Las salidas en bici durante esta semana han sido constantes e interesantes. A un par de ellas se vino mi crio el mayor, que en la primera me dejó tirado en la subida a Sierra Espuña por "La Cola del Caballo" aunque luego se descerrajó en Barqueros, cuando aún le quedaban unos cuantos kilómetros para llegar a casa. A una de las subidas que hiciemos al Cabezo de la Plata se vinieron los dos, el grande y el pequeño, dejándome ambos de rueda en la cuesta arriba, siendo el menor el que esta vez tiró "las patas por alto" en el regreso a casa y sacándome Pacorro una buena cantidad de minutos en la línea de meta, que no es otra que la ducha de casa. En todas las salidas hemos ido José Bernal, un compañero de carreras a pie que en un tiempo fue ciclista de los buenos y que ahora está lesionado y se ha vuelto a enganchar a la bici. El tío me deja cada vez que le sale de los mismísimos y me espera en el primer semáforo que encuentra. A veces éste se encuentra muy lejos o no se encuentra, por lo que me tiene que esperar sentado en la cuneta. En resumen y definitiva. No hay mal que por bien no venga y la imposibilidad de correr a pie me ha devuelto la compañía de mis hijos y de mi amigo Jose. Además me estoy poniendo fuerte en la bici, cosa que me viene muy bien por un doble motivo, me he dado cuenta que estaba bastante peor de lo que creía y por otro lado la bici te hace adelgazar bastante más que la carrera y me puedo tomar todos los "don pedritos" que me apetecen.

Hoy me probaré y ya contaré como me ha ido. Sigo con la firme intención de hacer más horas de bici, aunque hace un calor de tres pares para salir cuando finaliza el tour y tengo pendientes como próximos retos la subida al Santuario de María Magdalena en Novelda para el dos de Agosto, si estoy recuperado y el Triatlón de Agramón para el nueve.

Pues poco más hay que relatar, que esperamos la "romería" con mucha ilusión y que espero que no me duela la pierna, seguro que San Cucufato me cura... Una idea que apunto aquí para que no se me olvide: El año que viene hay que hacer firurillas, de esas de cera, que se ponían en los altares de los santos para que sanasen los enfermos, igual me cura a mí. Apunto otra idea: Si la cosa marcha hay que hacer una cuestación para comprar un "terrenico" y construirle una "pequeña ermita" al santo, más o menos como el "Palmar de Troya"... ¡Yo me pido el cargo de obispo, como mínimo!...

¡Hasta la próxima querido diario!.

lunes, 7 de julio de 2008

¡Qué mal cuerpo se le queda a uno....!

Todavía no soy persona, si es que alguna vez llegué a conseguir alcanzar esa categoría, pero ya estoy casi llegando a serlo. El fin de semana pasado, el de hace ocho días, fue intenso. El sábado, con la invitación en casa de Juan, dio paso a un domingo de los de tirarte en el sofá deseando que sea la hora de acostarse, para poder recuperar el cuerpo. Como el equipo patrio de fútbol se ventilaba la final de la Eurocopa, eso, lo de quedarse tirado en el sofá era inviable, y nos llevó a que al medio día preparáramos el graderío, izáramos las banderas de Alemania y España y dispusiéramos el jardincico para albergar al gran número de invitados y postizos que aparecerían. Al final más de medio centenar de furgoleros y no furgoleros nos juntamos con la sana intención de animar en la distancia al equipo. Una cosa lleva a la otra y al final la celebración se alargó en demasía, dejando el ya maltrecho cuerpecico, para pocas alegrías. El lunes fue demoledor, martes algo mejor y ya el miércoles recordaba como me llamo.

Como uno siempre está liado con cien cosas diferentes, esta semana el hilo conductor fueron los conciertos. El viernes estuvimos escuchando a "Los Sabandeños". Es un grupo de un estilo, repertorio y aspecto que no a todo el mundo gustará, pero lo que es incuestionable es que son muy buenos, trabajando en lo suyo, es decir, en cantar. Diferente será que te guste lo que hacen... La profunda renovación del grupo, dieciseis componentes entre los que el capo puso en la calle y los que se fueron voluntarios, son muchos músicos y cantantes para que el grupo, por muy buenos que sean los que los sustituyen, no lo note. El repertorio no me llegó a enganchar, quizás también mi predisposición no era la más positiva, pero lo que si es incuestionable es que la vocalización de los cantantes no era del nivel esperado. Tuvimos, algo menos acentuado, casi el mismo problema que con "El Canto del Loco". Las canciones que no sabías no se entendían nada... Sonaban bien, sonaban a Sabandeños, pero ... ¡No sé, algo no funcionaba del todo bien!.

El sábado el colombiano Juanes fue quien nos hizo volver a repetir la aventura de salir de conciertos. El viernes los canarios actuaron en el Cuartel de Artillería, concretamente en el antiguo Patio de Armas. Estas instalaciones fueron devueltas a la ciudad cuando el regimiento de artillería con la reestructuración del ejército desapareció de la ciudad, hace unos pocos años. Se derribaron las murallas que lo acuartelaban y se abrieron los espacios para disfrute de la población. Se remodelaron edificios que cambiaron sus funciones por bibliotecas, salas de arte y lugares lúdicos. El conjunto quedó muy hermoso y con una clara proyección al servicio del barrio, con el río Segura por un lado y el Barrio del Carmen por el otro. El escenario de Juanes era manifiestamente más prosaico pero a su vez más adecuado al público al que iba dirigido. El Campo de Fútbol de La Condomina, es decir, el genuino, el auténtico, no ese egendro de estadio que construyó Samper en medio de la nada para dotar de sentido a unos macro centros comerciales, hoteles, chaletes y Campos del Golf apodado "Nueva Condomina". Pues en el vetusto campo de La Puerta de Orihuela, el colombiano nos deleitó con un gran concierto. Estamos en lo mismo de antes, Juanes puede gustarte o no, pero lo indudable es que se curra el dinero que pagas por la entrada, nos impregna de una atmósfera llena magia y optimismo. Técnicamente se nota que es un artista con una formación musical. A diferencia de los últimos conciertos a los que easistí, a éste si se le entiende lo que canta... Muchísima gente, mucha multicultura, mucha fusión entre el público. Nos fuimos contentos por haber asistido, a parte de la alegría que nos dieron los varios cubatas que nos pimplamos para poder estar a la altura de esa juventud que ya no nos quiere entre ellos.

Ayer, Alonso al principio, Valverde después y ya por último Nadal ocupó el resto de nuestro día, con sus don pedritos, su cháchara, pero esta vez más íntimo con menos personal, aunque al final de la jornada de nuevo estaba muerto. Y hoy soy solamente media persona...

En cuanto a mi vida deportiva, va tirando. Contrariamente a lo que podría parecer con esta vida disoluta, estoy adelgazando un poco más. Stani y yo nos juramentamos para intentar llegar a Octubre con el menor sobrepeso posible. Este año una de las claves es que engordamos una enormidad en el verano después de Roth. Estoy entrenando, con alguna que otra campana, pero cumpliendo casi a rajatabla el plan programado. A pie he perdido un poquitín. El sábado Stani me sacó de su estela casi al final del rodaje de 45 minutos que hicimos posteriores a la salida en bicicleta. El calor y la mala noche, fue cuando estuve con Los Sabandeños, seguro que hicieron mella... Como el sábado hice una bici bastante buena, el domingo tras lo de Juanes los 80 kilómetros largos que hicimos, mezclados con el calor y el alcohol hicieron que me cortara tres veces del pequeño grupo que salimos. De todas formas estoy contento, las sensaciones son positivas y el miércoles me volveré a pesar para ver si no me he alejado demasiado de los 68 kg. que marcaba hace unos días.

La parte más positva se está dando en la natación. Quitado el lastre de la tensión por saber si sería capaz de nadar en Zarautz, los brazos se sueltan y ahora nado el mil en 22 minutos con cierta facilidad, cuando hasta Junio el bajar de 24 era un suplicio. Pocos metros, pero con mucha incidencia en la técnica me están haciendo mejorar. Mi mayor alegría, que para otros será de risa, es que ya soy capaz de llegar de una pareta a otra sólo con los pies y la tabla. En Junio, por mucho que pataleara, no avanza ni diez centímetros con los pies. Lo cierto es que me cuesta, se me cargan mucho los cuadriceps, sin duda porque la posición del pataleo y su ejecución no es la adecuada, pero al menos físicamente ya soy capaz de hacer una piscina. Llego al final de la pareta, recojo algo de aire y regreso, cada doscientos metros de técnica meto 50 de pies... Son pequeños avances que para mí es un salto muy importante... El objetivo es llegar a septiembre, para cuando me pase al club a nadar, con el mejor bagaje técnico posible... Aunque sea en forma autoaprendizaje.

Poco más hay que contar, espero que esta semana se me ocurra algo divertido que relatar que rompa un poco el sopor de este verano caluroso como todos, pero especialmente tórrido como pocos.

viernes, 27 de junio de 2008

San Cucufato 3 - Rusia 0

¿Qué queréis que os cuente?. Con un "padrino" como el nuestro es imposible que nada falle...
Lo malo son las consecuencias, ni siquiera que Villa se lesionase es importante. Lo realmente duro es "limpiar" tó la mierda que quedó por la piscina y por el jardín. Pá eso San Cucufato no ayuda naíca, naíca...

Y es que hoy no tengo cuerpo pá ná. El sábado super-fiesta ancá el Juan y el domingo de nuevo la selección, Pá mí qu'el'unes no voy a vení a trabajá.

jueves, 26 de junio de 2008

San Cucufato versus Rusia

Para todos aquellos que no seguisteis "Y probé a ser IMvencible", primera entrega de esta... ¿trilogía?. Os pongo en antecedentes. En casa de nuestros cuñados, vamos como si fuera en casa, pues estamos valla con valla, se encuentra una figura de San Cucufato. En la vida real, éste fue un contumaz francés que no paró de dar la brasa por Europa buscando que lo martirizasen, hasta que encontró quien lo hiciese, por supuesto siendo francés y contumaz, lo hicieron en España, concretamente en Barcelona.

San Cucufato, comenzó como una broma, es decir, buscando una excusa para reunirnos alguna vez al año y tomarnos unos "don pedritos". De aquellas reuniones preparatorias sobrevino la figurilla del santo de unos treinta centímetros de altura obra de la escultora murciana afincada en Valencia Susana Diez. Tras varios años haciendo una ceremonia privada por la parcela de mi cuñada, el año pasado ésta tornó all cariz de pública al convertirse en Romeria por nuestros andurriales. El santo el último viernes de Julio saldrá en romería en lo alto de un carrico tirado por un caballico y escoltado por cientos de romeros, al menos dos cientos... Ya el año pasado el santico realizó algún que otro milagrico, más de categoría regional, es decir pequeñas cosicas.

Realizada esta pequeña introducción o "perorata" como dirían los güertanos, paso a relatar que nuestro santo ya tiene entre sus milagros uno de repercusión Europea. El pasado domingo cuando por el gentío, que había en mi casa viendo el partido España-Italia, fue reclamado el santo para que presidiera la tanda de penalties e intercediera a nuestro favor, justo en ese momento, justo en el momento en el que mi cuñada, muy limpia ella, quitaba las telarañas que habían embebido al santo durante un año en su hornacina en la parte sur-suroeste de la finquita, Casillas paró su primer penalty. El resto ya lo conoce todo el mundo... ¡Qué se sepa, San Cucufato fue el artífice de la victoria!. Sólo la modestia de nuestras personas y que mis cuñados han pedido, que por favor, no demos publicidad al suceso, pues no desean que su casa sea tomada por las ordas de creyentes reclamando milagros, con lo que conlleva de molestias, pues siempre acuden los files a la hora de la comida. Sólo ese "saber estar" esa humildad nos han impedido que San Cucufato sea portada de los periódicos gratuitos, de "España Directo" y del "Está Pasando".

Para hoy jueves se anuncia nueva reunión en ambas casas, la de mi cuñada y la mía, pues como nos fue bien no vamos a cambiar "las tradiciones", para disfrutar del partido. Ahora, qué se relaje el personal, desde el primer minuto San Cucufato presidirá el encuentro...

En mi casica se consumieron con ocho o diez adultos y bastantes niños que no cuentan, algunos con la condición de "mujeres" (más que nada porque no beben ná y luego tienen que conducir, vamos que son las señoras las que conducen (no queiro que suene machista porque no lo es)), unos 98 "don pedritos". Para hoy se anuncia presencia, más o menos igual de forofos y que el stocage de "don pedritos" ha sido aumentado a unos 150, más cava, licores y refrescos a gusto del personal...

Por favor, si alguno de los que leéis esto vais a acudir, llevad algo de cena, que m'he gastao to la extra en bebidas y no hay ná de jamar...

La trompeta y el tambor , se la dejó alguien allí, así que, el que los haya llevado y olvidado , que no se vuelva loco por casa buscándolos, están a buen recaudo junto a San Cucufato, en su hornacina.

Me voy a preparar las sillas y a sacar la tele al porche... No llegueis tarde que la puerta está muy lejos y me pierdo las jugadas más interesantes.

martes, 24 de junio de 2008

Hoy hace un año. Solsticio de Verano.


Es fugaz esta vida. Se escapa como la arena de entre los dedos. Debemos vivirla como es. Cada día es nuevo y es último. Nunca más volverá, ni tendremos oportunidad de reeditarlo para volverlo a vivir...

Ha sonado el despertador, justo, a la misma hora de todos los días, pero en ese momento a miles de kilómetros de casa un bocinazo sonaba. Miles de ilusiones y expectativas movían a otros miles de personas que comenzaban un largo, duro e intenso día. Roth recibía a los triatletas que ilusionados, temerosos pero decididos se lanzaban a la aventura. Para unos la aventura era mayor que para otros. El llevar los deberes hechos es muy importante. Aquellos que cumplieron con su obligación durante el invierno el nivel de incertidumbre se verá enormemente reducido.

Hoy hace un año que nos lanzamos a una aventura que resultó ser maravillosa, intensa y definitiva en nuestras vidas. Nos ayudó a conocernos un poco más, a fraguar sólidas amistades, a saber que nosotros también "podemos".

Al final todo es relativo, perecedero, mutable. Es algo así como los amores de juventud que un día de verano juras bajo la luna, al cálido sonsonete de las olas que será eterno a aquella chica que sabes que en septiembre desaparecerá de tu vida. Sabiendo que no podrás cumplirlo, con la certeza que es un brindis al sol, aún así lo haces, creyendo que tú serás diferente que las cosas cambiarán contigo, que eres de otra pasta, que podrás vencer las dificultades que otros no han podido...

Hoy, dentro de unas once horas, hará un año que creí ser Imvencible, inmortal. Juré que siempre sería así y como el amor de verano al llegar el otoño se deshace como un azucarillo. La realidad se ha hecho fuerte en mi vida... No fui capaz de mantener el nivel de tensión que necesitaba para cumplir mi promesa, como no fui capaz de mantener vivo el amor de aquel verano.

El Ave Fénix nos da ejemplo y nos muestra el camino, de nuevo "podemos". Tras un año nado aún peor, no he conseguido mantener la disciplina necesaria para estar dentro de un peso aceptable y no he sabido estar a la altura de las circunstancias en la carrera a pie. Me dediqué todo el invierno a dar paseos en bici en vez de entrenarla con seriedad. Pero como Escarlata "¡A dios pongo por testigo de nunca más volveré a pasar hambre!".

La frase tendremos que adaptarla, pues algo de hambre deberé pasar para reducir mi generosa masa de grasa, pero bueno, espero que tenga fuerza de voluntad para conseguirlo...

Ya están decididos los objetivos del proximo año. El principal será Zarautz. Esta prueba no podrá volver a hacerme desdichado. Es tan bonita, tan especial, tan alegre, tan luminosa que no se merece que quede como ha quedado este año. Volveré para vencerle y en esa victoria reemprender nuestra truncada amistad. Como objetivo secundario volveré a programar la Maratón de Valencia. Iba a dejarla esta temporada de lado, pero la decisión de Juan de probarse en la distancia me ha proporcionado la ilusión necesaria para volverla a afrontar, me gustaría que el Capitán Bajoca se animara a acompañarme, pero esta vez entera, no sólo los últimos diez kilómetros. Intentaré bajar de las 3 horas 20 minutos. Por ello le anuncio a mi santa que las cenas pre-maratón quedan suspendidas este año... Para afrontar estos dos objetivos primarios dispondremos de aquellas competiciones que sean necesarias para afrontarlos con garantías.

Ya tenemos los objetivos, ahora hay que enumerar los medios... En primer lugar haré un pequeño o gran cambio en mi trabajo... El fin es poder acudir a nadar a un club de natación. En principio será el Costa Cálida, que este año cambia de nombre, en donde ya nada Stani y mi hijo. Al grupo de las siete creo que será imposible, así que no podremos coincidir, me tendré que acomodar al de las cuatro. Levantaré el veto a las series en la pista. Le diré a Alfonso, mi entrenador, que de nuevo puede volver a programarlas, eso sí, con mesura, sólo las justas y necesarias, ni una más y si puede ser ninguna mejor, pero con disciplina prusiana aceptaré todas aquellas que programe. Por último dejaré la peña ciclista, esto es lo que más me duele, sus salidas son muy divertidas y hay un gran ambiente, pero si quiero acudir a Zarautz con garantías deberé acumular más kilómetros en bici, más intensos y más duros...

Pues esta es mi confesión, mis objetivos y los medios para conseguirlos... Espero tener salud, fuerza, perseverancia y sobre todo y más que ninguna otra cosa, la compresión, el apoyo y el cariño de mi familia... de mi santa que sufrirá otro año de tormentas, pero es que sólo voy a vivir una vez y no me quiero dejar nada sin hacer...

Ahora otra noticia, mi zagalico vuelve a la competición. Deja la distancia sprint y la olímpica y se pasa a la LD. Me prometió en Zarautz, mientras que ambos llorábamos desconsolados que volvería conmigo al próximo año, esta vez para correr e intentar hacerlo bien... Ahí está su promesa y la hago pública porque me enorgullece, me llena de alegría, me da esperanzas de que no todo está perdido, que tras una crisis llega el punto de inflexión y la curva despega de nuevo hacia arriba. Este cambio de actitud es positivo pues con el triatlón vendrán otras cosas positivas para su vida. De hecho el mismo lunes se puso a entrenar, lo primero es bajar peso y a ello se ha puesto. Estoy orgulloso de mi hijo y espero que algún día él también lo esté de mí...

Prometí que hablaría de Zarautz, esta vez como espectador, pero eso será otro día... Hoy hace un año... Fue un día muy importante en el que creí que todo cambiaría, pero no fui capaz de mantener mi promesa, ahora sí, ahora la mantendré y volveré a ser Imvencible.

miércoles, 18 de junio de 2008

Travesía Getaria - Zarautz, en Junio, ¡Sí!, ¿qué passsa?.

Es tarde. Como siempre en las previas de una prueba los nervios me pueden... Esta vez es aún más importante. El Cantábrico, la distancia, el mal tiempo, las expectativas, el miedo al fracaso todo se conjura en mi contra. Son las once de la noche. Termino de hacer la maleta. La que en un principio iba a llevar se vuelve pequeña y es cambiada por otra más grande. La segunda mengua considerablemente mientras es llenada por todo lo que "creo imprescindible". Me acerco al vestidor y busco la bolsa grande de deporte. También se llena. Me acuesto. Escucho la radio y me amodorro en ese sopor que no es descanso, sólo ganas de no pensar...

¡¡¡¡Plafffff, requeteplafff!!!. Un ensordecedor ruido rompe el ligero sueño. Un gritico reprimido y una exclamación mal sonante me despiertan definitivamente. Enciendo la luz con presteza, tiro, en el rápido pero torpe movimiento, el transistor, las gafas y la foto de Julio Iglesias Jr. que preside mi mesilla de noche. Oteo el lugar de donde adivino ha salido el alarido. Junto a la maleta, entre la bolsa de deporte y los cascos de la bici yace mi santa que ha entrado en la estancia y se ha enredado con los trastos que "habilmente" había apilado un servidor junto a la puerta y "espatarrá", con toda la dignidad perdida, me mira roja de ira... ¡Garban, ahora mismo te deshaces de todo esto!. ¡Qué trompazo me he dado en la mano mala!. ¿Es qué te vas para no volver?. Estaba cómica. Intento contener la risa pero no puedo. Ella me mira aún con gesto más airado. Intento contenerme y consigo balbucear sin que la carcajada asome más allá de mi mente: "Lo que tu digas santica mía, mañana me deshago de la mitad del equipaje".

Eran las seis de la mañana, como cantaba Juan Luis Guerra, desesperado de estar pero no dormir me levanto. Mi santa me recuerda que con todo ese equipaje no me iba a ir a Zarautz, ni por las buenas, ni por las malas... Le contesto que sí, que lo que ella diga... Me ducho y me acicalo. Mal asunto, nunca pongo tanto empeño en mejorar mi imagen exterior. Ella que se queda en tierra murmulla... ¿A dónde vas que te pones tan guapo?, ¿a ver a tus amigas del triatlón...?. Intento que no se me note mucho la ilusión por conocer a esa gente... Más que nada porque no se tema lo peor mi santa y me arree un sartenazo que me deje descompuesto todo el fin de semana. Saco de la maleta y la bolsa todos los "porsiacaso" que me había echado. Fuera la ropa de lluvia de bici, fuera la ropa de abrigo, fuera... ¿Pá qué voy a llevarme la ropa de correr y la de montar en bici si lo más probable es que no llegue tan lejos?... He logrado dejar en casa la bolsa de deporte. Sólo transportaré la maleta grande...

Salimos... tarde... Como no puede ser de otra forma. Es consustancial con el carácter de esta tierra... A la altura de Teruel, que debe de existir, pero que no tienen radios, se pierde la música del transistor... Tiramos del album de CD's que llevamos en la puerta del coche. Ponemos uno, rallado. Sacamos el segundo, tampoco se oye... Al sexto nos damos cuenta que los hemos tenido tantos meses en el bolso de la puerta, bajo el sol, que todos se han hechado a perder. Garban jr. saca uno que habilmente llevaba guardado en no sé donde... Música Revival desde Teruel hasta Zaragoza... Esto comenzaba con malos augurios... Paramos en Pamplona a comer... Podíamos haber continuado, el hambre es mejor compañera que el sabor que nos dejó la pócima que nos sirvieron en ese Polígono Industrial... Seguro que es el cocinero de la aldea de Asterix el que se encarga de dirigir el condumio de ese establecimiento.

Comenzamos a subir Leizarán... ¡Me cago en la leche!. La temperatura baja diez grados, comienza a llover a base de bien y las nubes nos rodean por todos sitios menos por uno que se llama istmo. Si ya estaba acojonado esto termina por descomponerme del todo. Le digo a Garbi jr.: "Con este tiempo no me tiro al agua ni borracho, así que si acaso lo estuviera recuérdame estas palabras". Mi zagalico me mira como siempre... Esa mirada entre: "¡Qué capullo que es este tío! y ¡Pobretico, está mayor!. Pasamos cerca de Donosti. La temperatura sube algo, deja de llover, pero las nubes no dejan de acompañarnos muy de cerca, casi a la altura de nuestras cabezas.

Pagamos en el peaje y Stani me llama al móvil: ¡Garban, mete en el navegador la dirección del hotel! y pasa a darme un nombre raro, raro, raro... El navegaor es de pobres y sólo entiende en castellano y la dirección está en euskera. Nos perdemos por segunda vez en el viaje. En la primera el navegador, a la llegada de Valencia, me dijo una cosa y yo entendí otra, lo que nos llevó a pasar por todo el centro de Valencia, como unos señores... Acabamos en una urbanización de Zarautz muy coqueta. Stani baja del coche y pregunta... Tras las consultas me comenta voz en grito: "¿Has visto?, ¡por dónde yo decía!". La señora que tan amablemente había indicado el camino a Stani se le queda mirando con cara de preguntar: ¿De dónde han salido estos frikys?. Llegamos al hotel, era igual que en las fotos... Nos consuela, pues en alguna que otra ocasión la foto de la publicidad y la realidad de los hoteles sólo se parecen en el letrero que reza sobre la puerta.

Dos personas están a la entrada del parking... Uno alto, rubio, con pelo alborotado que intenta disimular, en principio con éxito, que el cartón está empezando a aparecer... Sin duda, ese es el chico. Junto a él, alguien más menudo, con pelo a mechas, grácil figura, casi da aspecto de frágil, pero no... Sin duda ella es la chica. Stani, que tiene una envidiable memoria fotográfica se baja del coche y los reconoce... ¿o a lo mejor es que les había llamado por teléfono y les habían dicho que estaban ahí?... ¡Pues sí, resultó que ellos eran Gorka y Amaia!, nuestros amigos y anfitriones en Zarautz. Me acicalo, me atuso el pelo (bueno me doy limpiamuebles en la calva) y termino de darme brillo en los labios... ¡Todo lo que sea necesario por causar buena impresión!. Las presentaciones, los besicos, las primeras impresiones... ¡Todo perfecto!, sabíamos que eran buena gente, pero esos minutos de presentación nos lo terminaron por confirmar. Quedamos para dentro de un rato. La idea era correr un poquico y estirar las piernas. El hotel bien, todo bien...

A las seis, como clavos, bajamos a la puerta Stani y yo. Hacía frío. Ibamos con nuestras mejores galas de trotadores, pantalón corto, camiseta de manga corta de un color que nos haga más estilizados... ¡Es que "semos" muy coquetos!. Helados pero guapos aguardamos la llegada de nuestros nuevos amigos. Al fondo aparecen nuestros anfitriones. Acordamos ir hacia Getaria. Estaba deseando ver el mar y me pareció estupenda la idea.

Llegamos al paseo y Amaia impone el ritmo. Por detrás Stani y yo intentamos no quedar descolgados mientras que Gorka la sigue con entusiasmo. Nos preguntan: ¿Este ritmo es bueno...?. "Nusotros, de encomedio de la güerta que semos, no podemos rajarnos tan pronto"... "¡Sí, sí, este ritmo es el nuestro, así rodamos todos los días... cuando queremos ir flojicos como hoy!". ¡Me cago en la leche, con la zagalica!, pensaba, "¡Me va a reventar!, murmuraba. Aunque iba muerto mi único objetivo era llegar lo más cerca de la salida posible y poder ver todo lo que había que nadar... Y por supuesto no descolgarme haciendo el ridi... El mar estaba bien, oscuro, pero bien... Cuando divisamos la salida a lo lejos encontramos la excusa perfecta para pedir que diéramos la vuelta y que acabara aquel suplicio infernal al que nos sometía el ritmo de Amaia. Al regreso nos citamos de nuevo para cenar. Nuestros amigos había reservado en una pizzería del lugar. Desde luego hay que agradecerles la paliza que les dimos todo el fin de semana, estuvieron siempre a nuestro lado, nos lo pusieron todo fácil, divertido, amable... Un lujo de compañía.

Durante el "trote" de la tarde conocimos a Eva. Una chica rubia,muy amable, simpática y divertida que paseaba junto a una amiga por el paseo. Por la noche, como en el chotis, conocimos a la morena, Lourdes. Conversamos de lo divino y de lo humano. El escribir es tan frío como lo puede ser el escritor, pero si encima no se es profesional puede dar motivo a que nos hagamos unos de los otros ideas equivocadas... En cuanto a mi parte estaba algo equivocado, sabía que íbamos a encontrarnos con excelentes personas, pero no, son aún mejores de lo que creí adivinar por los blogs. Fotos, risas, chanzas y alguna impertinencia por mi parte, es que soy un "pesao", lo reconozco, hicieron que nos conociéramos un poco más. Les advertí que mi temores sobre el tema de la natación no eran una pose en la que buscara protagonismo o quisiera crear expectativas, era cierto como la vida misma. No es que sea un mal nadador, es que soy un excelente candidato a ahogarme... Entre risas y buenos ratos se nos hizo tarde, Nos recogimos hasta la mañana siguiente.

No dormí nada y eso que el hotel está muy bien. Los nervios, las dudas, me hicieron escuchar todas las emisoras que podía entender y las que no. Escuché los partes meteorológicos y todos eran halagüeños, el sábado sería un día, de buena mar, sol expléndido y excelente para practicar deporte.

A las siete definitivamente me levanto de la cama. Preparo las cosas para la bici, la carrera a pie, me ducho, me olvido de poner el papelico en la puerta, ¡Lo siento, tengo una cabeza...!. A las ocho y media a desayunar. Allí hay varios grupos de triatletas, fundamentalmente del Aguaverde, unos canarios, otro de Elche con el que coincidimos en Roth. En otras ocasiones hubiera hablado con todos, pero no quiero significarme mucho, prefiero pasar inadvertido a que luego en la cena comenten, ese viejecico no pasó el corte, no sabrán de mí, así no me sentiré observado... Nos vamos a por los dorsales. Nos confirman que la subida era aún más dura de lo publicado por culpa de no se qué... También que nos enviarán la camiseta y la mochila a casa. ¡Mejor, si me hubieran dado la camiseta en meta me habría quedado sin ella... !. Nos vamos a la reunión técnica. Stani está tranquilo, yo cada vez con más nervios. Pocos participantes para lo mucho que tenían que contar los organizadores. A la primera de cambio pregunto lo que más me interesa: "¿El tiempo de corte donde se pica?". Bien, ya se a donde tengo que llegar como un cohete. Todo lo demás, para mí, es secundario, hay que ir por etapas...

Regresamos al hotel, el tiempo vuela... Parece que se nos echa encima la hora y que no va a dar tiempo a nada... Lo preparo todo, creo que no falta nada. Bajo a probar el cambio de la bici. Ahí comenzó el principio del fin. Siento que la piernas no me responden, que no tengo fuerzas ni para ir a la rotonda y volver, sólo para probar el cambio... Tengo angustia, ganas de vomitar y aún no ha empezado esto. El mar estaba precioso, pero no podía engañarme, era una pequeña trampa para mí.

Comemos, el buitre del Stani se zampa dos platos de spaguetis. A mí me entra uno pequeño justo, justo. Bebo agua y estoy deseando irme a boxes. De camino nos cruzamos con Pedro y Mabel, le dejan la cámara de fotos a Pacorro, casi no hablo con ellos, no tengo ganas de hablar con nadie... Mi crío ha llamado a media familia y a la otra media Murcia que me conoce. De camino a boxes no dejo de recibir llamadas. Mi santa me dice que le ha dicho Pacorro que estoy nerviosísimo, que no he comido casi y que estoy blanco... Recibo la amenaza de que si no me tranquilizo vendrá y me dará un par de capones. Me llama mi hermana, me llama mi entrenador, me llama El Capitán, me llama Special Force... Desesperado decido darle el móvil a mi hijo y decirle que cuando salga del agua (si sigo vivo) le daré una paliza por llamar a tanta gente... Intento tranquilizarme... Cambio, lo que a la postre será un gran acierto, el objetivo final. Mi meta es llegar a tierra, a la hora que sea, pero llegar. Eso me da un plus de tranquilidad, no tengo que pensar en el reloj, sólo tengo que nadar y llegar... Nos pintan, intento entrar en boxes y la juez no quería dejarme porque decía que el casco estaba dañado, era mentira, se lo hago ver, tras unos segundos tensos de cambios de opinión entre ambos, me toma el dorsal y me dice que la próxima vez que compita en Euskadi debo traer otro casco. El caso es que ahora me parece que lo que estaba mal era el color del mismo... Llevaba uno verde que pude haber utilizado, lo estuve barajando hasta el final y no se porqué elegí ese. Mi intención no era tensar el ambiente, era llevar mi casco que iba a juego con los colores del mono.

Una vez dentro preparo las cosas y me dispongo a saludar a conocidos. Stani y yo charlamos, ya estaba más tranquilo. En ese momento comienzo a darme cuenta del gran ambiente que tiene la prueba, de su grandiosidad, del público, de lo majestuoso que se ve el mar desde lo alto de la plaza y ahí es donde me cautiva este espectáculo que es el Triatlón de Zarautz.

Merodeamos por los boxes pues sabemos que los triatletas que vendrán tarde no tendrán piedad con nuestro material, así que no nos vamos hasta que las bicicletas de al lado y de atrás no están definitivamente instaladas. Mi crio, que había venido conmigo para llevar parte del material y hacer de mecánico en el último momento se va a comer y quedamos sobre las dos y media en Getaria, donde recogería mis chanclas y donde me daría un último abrazo de impulso.

Nos montamos en el primer viaje. Nos llevan a Getaria y en el ambiente se masca la tensión. En la parte de atrás debemos estar los mas golfos, pues allí la atmósfera está algo más distendida. Comento que me iba a camuflar como foca monje y a quedarme en un peñasco, así cuando pase la cabeza me tiraré al agua y me ahorraré un buen montón de metros... Me saluda un triatleta que no conozco. Me dice que me conoció en la salida del clasificatorio de Aguilas y que se pegó una jartá de reir... En las salidas siempre suelo estar bromeando y quitándole tensión al asunto. Hoy no estoy para muchas risas, pues me juego la vida, que no una carrera. Comento que en mi hotel se cierra el comedor a las cuatro y que debo estar allí antes de que cierren pues se me había olvidado desayunar fuerte. Junto a mí otro triatleta en un ataque de sinceridad me comenta que está como yo, que llegará muy justo al corte. Pienso que no será para tanto... Al final fue una persona sincera, el tampoco pasó el corte y nos saludamos con una medio sonrisa en boxes, mientras recogíamos nuestros bártulos. Todos esos bártulos que habíamos trasladado 800 km. para que una estúpida norma no nos dejara usar.

Vuelve mi hijo. ¡Qué gran zagal!. Creyendo que se le hacía tarde le dijo a Mariló que le pusiera la comida en un bocata y que se lo llevara a la salida. Sin comer llego a Getaria. Estuvo conmigo todo el rato. Me decía: "Papa, tú puedes!". "¡Se positivo, puedes hacerlo!". Es otra cosa más de las muchas que tengo que agradecerle. Stani, sentado a la sombra me miraba e intentaba darme conversación. Yo sólo miraba al mar. El mar que tranquilo me decía: "¡No temas, hoy no descargaré mi furia sobre tí!". A veces no es necesario que sea neutro, tiene que ayudarme y ese inerte mar no me ayudó... Tres menos veinte, como si hubieran dado un toque de silvato audible sólo para los oídos de los triatletas todo el mundo se pone en marcha. Vaselina, neopreno y a la playa. Quinientos tíos en el mar. Entro a calentar unos segundos. Me sorprendo, está tibia, no está helada como la preveía... Nado poco, ajusto las gafas, todo bien. No da tiempo a nada. Los minutos desde que bajamos al autobús hasta que nos pusimos el neopreno pasaron despacio, tediosos, rancios... Una vez que todo estaba en marcha, el ritmo endiablado de la vida se apoderó de nosotros. Suena la bocina. Nos reunimos al borde de la playa. Últimas instrucciones. Regalo un gorro que llevaba por si el agua estaba muy fría ponerme dos a una chica que estaba viendo la salida. Se empañan las gafas y el pánico se apodera de mí. ¡Al agua!. Intento llegar a la línea de salida. Al bajar las gafas ya no ajustan bien. Tengo que llegar, volver a ajustar las gafas y no agobiarme demasiado en la salida... Dan el bocinazo. ¡Dios mío, qué no me ahogue, al menos esta tarde!.

Solucioné a tiempo el tema de las gafas. Nado. Al principio intento no meterme en el follón. Luego juego a que no me descuelguen demasiado pronto. Estoy fuera, no hay nada de oleaje. Se nada cómodo y el agua está a buena temperatura... ¡Por cojones tengo que nadar bien!.

Desde dentro del agua las cosas se ven de otra manera. Lo que la tarde anterior me había parecido asequible desde lo alto del acantilado, se ve inmensamente lejano. Llego a las primeras rocas, aún veo al último grupo de nadadores. Hay varias piragüas evitando que me corte el cuello con alguna afilada arista. Me dicen algo, pero como están a la derecha no los escucho, por ese oido casi no tengo nada de audición. Me desoriento y me cuesta algo encontrar la salida a algo que desde arriba parecía simple pero que desde dentro parecía el Laberinto del Minotauro. Cuando consigo salir de allí dejo de ver al grupo y soy consciente que voy solo. Tengo que empezar a trabajar contrareloj. Seguro que ellos se irán alejando pero intento que sea poco a poco. Cruzo la bahía grande, creo que me meto algo a tierra... Saco la cabeza, distingo sobre el paseo la camiseta roja de Murcia que llevaba mi hijo puesta. Me alegra verlo pero a la vez entiendo que debe ser un signo evidente de que no voy nada bien. Me grita, lo distingo por el movimiento de sus brazos, pero no logro saber que me dice. Llega una piragüa. Me alegro, al menos no moriré solo, porque subirme a la barca seguro que no me subo. Se empeña en hablarme, pero sigo sin entenderlo. Me gustaría decirle que se quitara de allí que se pusiera delante y que me marcara el rumbo. Se va un poco en línea recta, yo llego, se va otro poco... y así hasta que llegáramos a algún sitio donde pudiera orientarme... No se lo digo, mi código ético me lo impide, pero me gustaría que el lo adivinase... Cruzar la bahía grande se me hace eterno... Comienzo a dudar sobre si seré capaz de llegar en tiempo. Soy positivo. Si el grupo grande llega en 45 minutos, en 15 más puedo llegar yo. Llego a la segunda boya. Ya se que voy fatal. Por la mañana había visto que estaba lejos de la orilla y yo la tenía a la derecha, intento orientarme e irme para dejarla muy, muy a la izquierda. Cuando la alcanzo casi me doy con ella. ¡Me desespero!. Giro a la derecha y creía que debía ver Zarautz. ¡Joder, queda una pequeña bahía más. Ahora si que casi me rindo... Exclamo: "¡Me cago en mi puta madre!". Es la primera y única vez que me paré. El piragüista ya sabía quien era, mi hijo no hacía más que gritarle desde lo alto del paseo. Me expeta: "¡Murciano, no te rindas, ya no queda casi nada!". Sigo nadando y no se si por la marea o por el desgaste físico, creo que sería más por lo primero, el avanzar es lento. Estoy deseando ver Zarautz para dar lo último de mi. En una espera eterna llego a las rocas que me servían de referencia e intento irme más hacia el centro, como me habían aconsejado para aprovechar la corriente. No avanzo nada, pierdo los nervios y me lanzo directamente hacia la orilla a pesar de que sabía que era peor, pero a mí me parecía que estaba más cerca. Me pasa otra piragüa y al momento un nadador. El pensamiento no puede ser más negativo. ¡Si no era el último ya lo soy....!. Intento cogerle pies, pero se va hacia las rocas y se que allí no debo ir... Sigo nadando pero cada vez me parece que la orilla se aleja de más de mí. Creo que ya hago pie, pero sé que hasta que no toque con las manos en la arena no debo dejar de nadar. ¡Ya, lo he hecho, lo conseguí!. Me pongo en pie y un montón de gente está allí, aplaudiendo. ¡Qué subidón!. No había puesto el crono y no veía ninguno. Me atuso, coqueto que es uno y una ola, floja, pero como estaba tan débil ya, me tira por los suelos a mí y a mi dignidad. Me levanto y salgo. Lo he dado todo, estoy vacío, sólo quiero quitarme el neopreno y coger la bici y disfrutar por una puta vez desde que dieron la salida. Veo a mi crío y le pregunto si estoy en tiempo. Antes de oir su respuesta la sé. El mismo chico que había dirigido la reunión tecnica estaba ante mí, junto a los escalones y me dice: "¡Estás descalificado, vas fuera de tiempo!". Me derrumbo. ¡Tanto esfuero, tanta ilusión, tanto sacrificio!. ¿Para qué?. Por primera vez en mi vida me siento una mierda... Me dan arcadas y vomito el agua que había tragado, más por impotencia que por falta de fuerzas. No puedo dejar de llorar... Desahogo toda la tensión y los miedos... El chico se dirige de nuevo a mí, me pregunta si estoy bien. Es tan amable, tan educado que no tengo más que darle las gracias por que me descalificara, despertó en mí mi ternura de padre. Me enseña el reloj, una hora y siete minutos, me dice que no era el único, que este año se había quedado mucha gente fuera. Le contesto "qué a mí eso no me contenta, que lo que yo quería es correr yo". Le doy de nuevo las gracias y me voy a mi box, no puedo dejar de llorar, de rabia, de impotencia, de frustración, de desilusión. Mi crío se acerca, nos abrazamos y los dos lloramos juntos... ¡Gracias Paco!. Se acercan algunos amigos de los ZarautzMasters. Gorka, Amaia, Eva, Lourdes, Javier... Algunos más... De momento no puedo hablar con ellos, las lágrimas me desbordan cada vez que quiero hablar, dar las gracias...
Me calmo y recojo los muchos trastos que inutilmente había trasladado hasta allí. En el fondo sabía que no lo iba a conseguir, aunque siempre uno espera el milagro.

Se rompe el hechizo. Despierto a la realidad... Pacorro, cuanto te tengo que agradecer, me hace un gran favor. Se acerca al bar y me acerca una botella de cerveza, seguro que seré el único triatleta que se tomó en el Triatlón de Zarautz una cerveza en boxes.

El Triatlón de Zarautz es único, engancha, embruja, te capta. Así que eso no terminó así. El triatlón siguió y yo en él, desde ese momento como espectador, pero eso, eso ya te lo contaré mañana, querido diario...

jueves, 12 de junio de 2008

Examen de Conciencia...

Cuando yo era "curica" estudiábamos muchas cosas. Una de ellas era, mi cerebro me está quitando de recordar algunas etapas de la vida y ésta por lo visto es una de ellas, la confesión. El caso es que antes de hacerla había que hacer "examen de conciencia", después venía el arrepentimiento que ellos resumían en un cruel, "dolor de los pecados". Bueno, a lo que vamos... Zarautz es el último objetivo de esta temporada, después espero que vengan muchas carreras a pie y varios triatlones, como los de Cartagena, Blanca, Agramón, pero éstos tendrán un cariz claramente lúdico... Sin olvidarnos del Cto. de España para el que estoy clasificado y que casi al 99 por ciento puedo asegurar que no acudiré, ¡Me da risa!. Además, a vuelapluma, creo que se ha clasificado todo el mundo que se ha presentado menos en Madrid y Cullera... ¿Tanto darle vueltas a la peonza para estar como al principio?. Va todo el que quiere, pero este es otro tema...

El primer objetivo fue la Maratón de Valencia que pasó con sobresaliente todo el tema de "fastos", "comidas" y divertimento. La carrera en sí comenzó con mal pie, recuerdo que nos perdimos camino de la salida llegando casi a la vez que la daban y terminó mejor de lo que prometía el principio pues llegué en el cajón de las 3 horas 30 que es un tiempo que para los corredores de a pie está siempre dentro de los objetivos, tiene su pedigree... Lo conseguí más por veteranía, "más sabe el diablo por viejo que por diablo", que por trabajo. Llegué excesivamente "feriado" y demasiado gordo... Le perdí un poco la ilusión y el respeto a esta distancia.

El segundo objetivo era el Triatlón de Elche, todos sabéis el resultado, no participé. Lo considero más un triunfo de la inteligencia y la reflexión que un fracaso en lo deportivo, a pesar de no participar, no estaba preparado más a nivel mental que físicamente para nadar 4000 mts. A la postre, desde el punto de vista físico, fue un acierto, ya que este paréntesis en la preparación me hubiera impedido estar ahora con el estado de forma que tengo. Esa renuncia me hizo reflexionar y volver a ponerme las pilas. He perdido peso, más unos pocos gramos que a nivel mental me ayudan a sentirme mejor, que unos muchos kilos que me pondrían a un nivel realmente competitivo. De todas formas la natación es un handicap muy duro para mí. Ayer charlando con un amigo le comentaba que es duro nadar bien y rápido para una persona de 48 años que aprendió a nadar con casi 47 y esto no ser un llorón, es la vidica misma.

Ahora queda Zarautz. Voy con mucha ilusión y sólo espero que el mar esté tranquilo para que esté tranquila mi mente. Una vez que consiga eso y como no soy Neptuno no está en mi mano, me romperé los triceps en remar todo lo rápido, fuerte y largo que pueda. La bicicleta habrá que pasarla y tener suerte de no romper nada, para poder llegar a correr. Se que si consigo llegar al tercer segmento haré una gran carrera.

Pues ahí va mi "examen de conciencia". Desde el día 1 de Octubre que di comienzo a la temporada. Estos son mis Entrenos=Pecados.

Resumen Total.
Kilómetros ---------Horas ---------------Sesiones --------------Calorías
5.335,60 -------------403:26:45 ----------342 ----------------------272.198

Por Segmentos
Correr
Kilómetros---------------- Horas ---------------Sesiones--------------------- Calorías
1.264,16 --------------------110:05:42---------- 95 --------------------------------86.935

Bicicleta
Kilómetros----------------- Horas--------------- Sesiones----------------------- Calorías
3.631,18 --------------------138:58:52 --------------77------------------------------- 110.636

Natación
Kilómetros ---------------Horas------------------- Sesiones ---------------------Calorías
292,60 ----------------------125:03:32----------------- 143 ----------------------------71.882


A esto hay que añadir, que si están en el total, las competiciones.

Pues yo creo que tengo los deberes hechos, espero que ahora recoja la recompensa, aunque esto es deporte y el fracaso, la mala suerte, las circunstancias también juegan. No pasará nada si no lo consigo, me levantaré y daré las gracias por haber tenido la oportunidad de intentarlo... Y al año que viene volveré con nuevas ilusiones y objetivos.