jueves, 4 de diciembre de 2008

Asamblea de la Federación de Triatlón de la Región de Murcia Parte III

El triatlón para mí no es más que una diversión. A veces se me olvida y creo que me juego la vida en ello y tomo un disgustazo por no haber entrenado, por haberme bebido una cerveza de más o por haber hecho una mierda de carrera. Para mí, no es más que una broma y como tal se admiten los chistes. Ahora, dirigir el triatlón, decidir porque la Región de Murcia está en este punto y no en este otro. Es decir, hacer política deportiva, la dirección y ejecución de proyectos, la mejora de los resultados deportivos de las personas que pertenecen a la federación, no es asunto de broma. He asumido voluntariamente unas responsabilidades y espero poder decir que he trabajado, hasta donde me han dejado o mi compromiso ha sido adquirido, con el mayor entusiasmo, mejor voluntad y mayor acierto. Por eso aquí no hay muertos, no hay cabelleras cortadas, ni hay chistes fáciles. Esto es para mí compromiso.

Quien quiera creer que el triatlón murciano está mejor que nunca, solamente por dos indicativos, es decir, el número de pruebas que se organizan y el número de licencias, está equivocado de cabo a rabo. El triatlón y las funciones atribuidas a la Federación de Triatlón por la Administración, son muchas más, más densas y al menos tan importantes como aquellas. Más pruebas con más deportistas, son objetivos difíciles pero asumibles. ¿Queremos que la federación sea un gestor de pruebas para diversión de sus asociados?. ¡Perfecto!. Pero debemos asumir que no queremos deporte competición, sino deporte-ocio. Podemos a continuación y sin sonrojarnos dejar de gastar dinero y esfuerzos en mejorar el nivel deportivo, conseguir mejoras técnicas en los menores, aumentar el número de licencias de menores. Todo esto sobra, el número de absolutos y veteranos es suficiente para llenar las pruebas existentes más las futuras que se pudieran organizar. Pero mi opinión es que no. Creo que la federación tiene obligaciones con los menores, con los técnicos, con la mejora de los deportistas para que alcancen las máximas cotas de nivel deportivo, con los menores para que conozcan el triatlón, se asocien, participen y mejoren. Para ello la federación a nivel regional y los clubes a nivel local son las herramientas de las que disponemos para conseguirlo. Por ello aquí no hay cabezas cortadas, cabelleras, sangre ni ninguna de esas cosicas que suenan a chiste en algo que yo considero que es muy serio.

La asamblea prosiguió.

Se comentó que este año se ponía en marcha el pago de las inscripciones en las pruebas por medio de la web segura de La Caixa. Por mi parte se aplaudió la idea y propuse que todas las gestiones que conlleven un pago se hiciera mediante ese medio. Se presentó un nuevo puesto en el organigrama de la Federación: El Director de Competiciones. Otra iniciativa que creo positiva, si no fuera porque no nos informaron cuales eran sus cometidos y objetivos a medio y corto plazo. Lo más lógico es que se vea una necesidad, unas tareas que ejecutar y se cree el puesto. De momento ya tenemos el puesto creado y esperemos que pronto nos indiquen cuales son sus funciones.

El director Técnico fue el primero en explicar la Memoria del 2008. En ella se leen cosas como: “No se realizaron concentración de Menores”. “No se hicieron concentraciones en el Proyecto de Tecnificación”. “No se hicieron concentraciones con la Selección”. Como explicación se dio que no fue posible por la densidad del calendario y por la indisposición del responsable…

También se leen cosas como “La Escuela de Entrenadores no ha subvencionado la matrícula a entrenadores… (sic)”.

Acabada la memoria se pasa a proponer el Proyecto del 2009. ¿Qué nos encontramos en él?. Pues más de lo mismo. Es decir, seguimos con el mismo proyecto que ya dejó de funcionar hace unos años y que contumazmente persistimos en proponer. ¿Qué ha cambiado de un año para el otro?- Si el año pasado ese proyecto no se ejecutó en la mayoría de sus puntos clave, ¿qué ha cambiado éste para que si se ejecute y funcione?.
Creo que este proyecto, con estas líneas de actuación nace muerto porque ya lo está desde hace un tiempo. No funciona y debe ser la Dirección Técnica quien motive, dinamice y busque otros caminos o los mismos planteados de distinta forma que nos lleven a conseguir objetivos. El tema es que al final del proyecto no vienen reflejados ningunos objetivos. Es un texto plano, repetitivo y carente de objetivos finales a corto o a largo plazo.

Siguieron las siguientes áreas técnicas presentando sus memorias y proyectos, pero eso ya lo contaremos el lunes…

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Asamblea de la Federación de Triatlón de la Región de Murcia Parte II

Prosigamos con la Asamblea.
Un simple vistazo al presupuesto del año 2009 nos hace darnos cuenta que no es más que un calco del mismo del 2008 más un incremento porcentual. Si analizamos la forma de financiación de la federación nos daremos cuenta que ésta proviene por una doble vía.
La primera y principal es la subvención de la Administración. Esta subvención viene dispuesta por una serie de programas y objetivos a conseguir por la Federación en un período de cuatro años. Estos ingresos sólo pueden aplicarse para los "objetivos – programas" propuestos y aprobados por la administración.
La segunda vía, mucho menos cuantiosa, proviene de la financiación propia. Es decir, del dinero que la propia federación, por diversas vías, programas o proyectos pueda poner en marcha. Esta segunda vía tiene como virtud principal que se puede aplicar a cualquier gasto, sin el encorsetamiento al que viene dispuesto el dinero que proviene de la Administración.

Tenemos, por lo tanto, unos ingresos determinados destinados a programas concretos y otros que nos pueden permitir ejecutar otros distintos o complementar los primeros.

La federación nos presenta un listado de ingresos y gastos, sin aplicar ninguna partida a proyectos concretos. Lo más que nos indica es por ejemplo: “Proyecto de Menores y Promoción” 6.500 €. Una administración transparente, moderna y eficaz nos debería presentar una contabilidad por programas, igual que la administración nos financia. Con esa herramienta podríamos comprobar cuales de los programas se financian y en que parte por la Administración y en que y como se disponen de esos fondos propios que la propia entidad genera. La cuantificación y normalización de los mismos, nos llevaría a poder tener herramientas de evaluación, con las cuales poder discernir cuales son económicamente viables, debidamente programados, eficazmente ejecutados y cuales son los beneficios materiales o inmateriales conseguidos. Con esta forma de presentar el presupuesto los ingresos y los gastos se juntan en un cajón de sastre no pudiendo discernir que programas han sido ejecutados en su totalidad y cuales son las áreas que necesitan mejora, ayuda o simplemente el abandono por carecer de interés o imposibilidad de conseguir los fines propuestos. Por ello solicité que se elaborara un balance económico por programas y un presupuesto, en el futuro de la misma manera.

Tras el debate económico. Se procedió a votar, básicamente, si se iba al Campeonato de España por Autonomías o no. Venció con claridad la postulación de ir y con ello se pasó al siguiente punto, sin discutir, no por falta de interés, al menos por mi parte, algunas de las partidas, si no porque tenían prisa por aligerar la marcha de la Asamblea. Con la excusa de que después se hablaría de la licencias no se tocó esa importantísima parte del presupuesto. Al final el Sr. Presidente dio como imposible de discutir la cuestión del precio de éstas últimas y ni siquiera se aprobó, dándolo por bueno, aunque no por mi parte, pues no hubo opción.

Paralelamente a estas propuestas salieron a relucir cuestiones tales como que no teníamos técnicos en la federación. Una cosa es que haya personas con titulación y otras que estén adscritas a la federación. Se cuestionó la necesidad de realizar cursos o no, si no conseguíamos que estas personas se involucraran en el “mundo federativo”. Está claro que la opción es, por supuesto, seguir organizando cursos de técnicos, pero no se articula ninguna propuesta concreta sobre como hacer que estos técnicos trabajen dentro de la órbita de la Federación, ni los técnicos articulan propuestas para conseguir que los clubes secunden, ayuden y se involucren en la captación de técnicos que trabajen dentro del ámbito federativo. Pocas federaciones habrá a nivel regional o nacional que permitan a un club su inscripción en el registro de la misma sin contar con un técnico que dirija su actividad desde el punto de vista técnico.

No es de extrañar que no haya implicación de los técnicos dentro de la federación, cuando la misma Jefa de Estudios de la Escuela de Entrenadores no tiene licencia como tal. Tampoco tiene licencia la responsable de Tecnificación. Si no se es capaz de hacer comprender la necesidad de involucrase en estos proyectos hasta el punto de sacar una licencia federativa a los propios responsables, menos se va a conseguir que el resto la secunden. De la misma forma se otorgan las responsabilidades del Proades y de los Módulos de triatlón a técnicos que no tienen vinculación, como tales, con la federación. Mal ejemplo para el resto. Que les puede llegar a cuestionar cuál es la necesidad de federarse, que ventajas tienen y si el precio solicitado por la licencia les repercute en algún beneficio.

A continuación comenzó la presentación de informes por parte de las distintas áreas que conforman la estructura de la federación…

Pero eso lo contaremos mañana.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Asamblea de la Federación de Triatlón de la Región de Murcia Parte I

Esta era mi primera Asamblea General a la que asistía desde el primer momento y con derecho a voz y voto. ¿Qué os puedo decir de ella?. Pues que me decepcionó. Hacía quince días que me había comenzado a decepcionar, la asamblea y quien proponía su convocatoria.

La historia de la decepción comenzó cuando tras finalizado el proceso electoral salio elegido el Sr. Presidente. Tras unos días se quitaron de la web toda la documentación, o si estaba no era tan accesible como en los anteriores. Después el silencio… Tanto silencio que daban ganas de tocar en la pantalla del ordenador “toc-toc” con los nudillos y preguntar suave y educadamente: ¿Hay alguien ahí?. Ni un saluda del antiguo pero nuevo presidente, ni una manifestación de objetivos a conseguir, ni programas a realizar… Más tarde tampoco se puso en la web los “nuevos-antiguos” miembros de la Junta Directiva. Uno piensa: ¿Tan poco interés tienen?. ¿Tan poco les importamos?. Se celebra una Junta Directiva y sigue el silencio… Ni una mísera nota colgada en la web en la que nos comunicaran los aspectos más importantes debatidos y los acuerdos más significativos… Silencio… Con este panorama se convoca la Asamblea General.

La web, ¡por fin! parece despertar del letargo. Se convoca la Asamblea. Espero noticias y seguimos sin ellas. Mal comienzan las cosas cuando a las primeras de cambio se pasan por “donde amargan los pepinos” las leyes y los reglamentos. De momento el artículo 17.1 de nuestros estatutos obligan a convocar la Asamblea por escrito personal en un plazo y entre otras nimiedades obliga al Sr. Presidente a “acompañar la documentación que contenga las materias objeto de la sesión". En roman paladín, a enviar el dossier con los informes, presupuestos y documentación que se va a debatir. Pues no. No envían nada, no mencionan segunda convocatoria, hacen caso omiso a todo aquello que les obliga la ley. Ellos son quienes deberían hacer cumplir los reglamentos y son los primeros que se los saltan. Decepción. Mal comienzo que nos hacía intuir que el resto iría a peor.

Sin nada más en las manos que unas fotocopias de los Estatutos y el orden del día me presento en el lugar de reuniones unos minutos más tarde de la hora convenida… Allí me entregan un dossier. ¡A buenas horas “mangas verdes”!. ¿Qué querían con ello?. ¿Callarnos la boca?. ¿Tranquilizar sus conciencias?...

Una carpeta negra rotulada con el anagrama de la federación, el motivo de la reunión y personalizada que contenía lo siguiente:

La Memoria del 2008
Esta a su vez se subdividía en:
Listado de Federados
Memoria de actividades
Estado de cuentas
Al 20-11-08
Presupuesto del 2009
Memorias Técnicas
Estadísticas
Gala del Triatlón
Recortes de prensa.
El acta de la anterior Asamblea General
El Orden del día
El precio de las licencias 2009
Calendario del 2009
Relación de Médicos en la Región de Murcia con convenio con la MGD
Un bolígrafo
Unas hojas en blanco.

Abre la sesión el Sr. Presidente con unas palabras de bienvenida y comentando una serie de cuestiones. Una de ellas es presentar a los miembros de su junta. La mayoría son los mismos que en el mandato anterior con un par de incorporaciones, pero realmente sólo puedo recordar a los que allí estuvieron. Ni un mal papel en donde apareciera el organigrama de la federación. ¿Porqué?. ¿Quizá porque no lo hay?. ¿Quizás porque ello podría llevar a la siguiente cuestión?. ¿Qué responsabilidades, objetivos y temas llevan cada uno?. La impresión que me dio es que el secretario sabe que es el secretario porque en su nombre va definida su tarea. La directora de la Escuela de Entrenadores igual, el Director Técnico… y así sucesivamente, pero yo creo recordar más nombres y no acierto a asociarlos con sus cometidos. ¿Es que es el de siempre?. Hacer bulto y no ejecutar ninguna acción que tenga que ver con su área vacía de objetivos, de contenidos y sobre todo de ganas de trabajar… Hay personas en la Junta Directiva que el año pasado tuvieron una tarea, el propio presidente manifiestó sin tapujos que no hicieron nada y sin embargo, sorpresivamente repiten en otro puesto. ¿Si en el primero, o segundo o tercero, que algunos son perennes, no hicieron nada, en éste si lo harán?...

Mientras que el Sr. Presidente sigue con sus explicaciones ojeo el dossier… Muchas hojas pero poca información. Si ya se comenzó con mal pie, en la cuarta página me encuentro un listado de federados en el que aparece nuestro DNI, Apellidos, nombre, Categoría, Nombre del Club y fecha de nacimiento. Es a todas luces una burda treta para rellenar, meter páginas, que parezca que nos dan algo de información. Un listado de este tipo, además de vulnerar, en mi humilde entender, varios artículos de la “Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal”, es del todo innecesario. Una buena estadística es suficiente para hacernos saber el estado de nuestros libros de asociados sin necesidad de publicar datos personales. Es una muestra de la burda maniobra para engordar algo que parezca que contiene información pero la que nos dan es insuficiente y prescindible. ¿Qué nos importan los nombres de cada uno de los asociados?. ¡Lo que nos importa es cuantos somos, por ejemplo!.

A todo esto el Sr. Presidente hace un “brindis al sol”. ¿Porqué digo esto?. Fácil. Realiza un llamamiento para que si alguien de la Asamblea quiere pertenecer a la Junta Directiva lo manifieste y así contar con él, repartir los "palos", lo llamó coloquialmente. Esto es como citar al toro desde detrás del burladero, una pantomima. En su momento ese ofrecimiento debió, si así lo estimaba oportuno, hacerlo público por algún medio, por ejemplo, la web. Si hay más de 400 asociados, seguro que hay alguno que no lo conoce y tiene alguna habilidad, capacidad o interés por trabajar dentro de la junta directiva, pero eso no lo hace. Invita públicamente a los miembros de la Asamblea, cuando si de verdad tenía interés porque alguno participara, sabiendo su número de teléfono o e-mail podría haberle llamado. O en todo caso hacer esa llamada a todos… ¿Porqué no lo hace personalmente y lo hace en público?. A mi entender por una mera cuestión de estética, de esa manera cree haber soslayado cualquier crítica de la asamblea respecto a la falta de participación o de información.

Comenzamos con los informes y se presenta el de Tesorería. Comienza con ello la primera cuestión espinosa, no por oscura, sino porque está inadecuadamente planteada desde el primer momento. Solicitan autorización para cerrar la cuentas a 31 de diciembre, pero por supuesto sin maldad, que se les de una autorización sin cuantificar. Realizo la sugerencia de que cuantifiquen en cuanto pueden estar valorados los gastos e ingresos hasta final de año y que se les de una autorización por esa cantidad. No se le puede dar un mandato abierto pues les estaríamos autorizando a realizar un gasto o un ingreso extraordinario no aprobado por la asamblea, contraviniendo el espíritu del acuerdo. Al final se llega a la conclusión que puede estar alrededor de 11.000 euros en el peor de los casos. Pero no se llega a votar la cuestión. Desconozco en que términos será publicado el acuerdo.

Seguidamente se comienza con el Proyecto de Presupuesto del 2009. A mi entender, el presupuesto es la columna vertebral de cualquier organización. Ningún plan, proyecto o programa puede ser llevado a cabo si su financiación no está prevista, clara y garantizada. Aquí es cuando topamos con el primer escollo serio del día… El Campeonato de España de Autonomías tiene presupuestado 11.000 euros para el 2009. Propongo, puesto que a mi entender el formato actual por una serie de cuestiones que se explicaron allí no era de interés para nuestra federación, que no se asista a dicho campeonato y los 11.000 euros se destinen a becar a los deportistas de mayor interés, proyección y nivel de nuestra región. El asunto se debate con mayor o menor entusiasmo y tras algunas opiniones el Sr. Presidente manifiesta la suya. El no es partidario de acudir, pero lo deja en manos de la Asamblea. De nuevo el Sr. Presidente saca a relucir el fuego de artificio, el conejo de la chistera. ¿Qué propone él?. Pues no propone nada, no ir… Su intención es quedar bien, pero agachar la cabeza, plegarse a los intereses y someterse al vasallaje de las federaciones más grandes, para que a él y no a la federación pues al colectivo nos perjudica, lo traten de igual a igual. Si no era partidario, ¿cómo es que no presenta un plan alternativo en el presupuesto…?. Le recriminé el que no sólo no cumpliera la ley, no enviándonos la información en su debido tiempo, sino que además llevara los debates a un callejón sin salida pues si eso se hubiera sabido con anterioridad, los asambleístas podríamos haber llevado propuestas estudiadas y consensuadas, cualquier discusión en ese momento sólo nos llevaba a dar vueltas sobre los mismos puntos, era un debatir por debatir… Adujo, el Sr Presidente, que no habían tenido tiempo para elaborar la información antes y poder enviarla… De nuevo una triste excusa, podrían haber elaborado la información y luego convocar la Asamblea. Nadie se reúne para aprobar algo que aún no está escrito…

Se hacía tarde y el Sr. Presidente tenía prisa para que nos pudiéramos ir a la Gala…Cuatro horas dan para más, mañana seguiré contando…

Un ratico más de mis historias...

Tras unos días de pausa retomo la labor de contarte mi día a día, querido diario. Cenas nazarenas y otros compromisos sociales me han obligado a dejar de hacer algunos, varios cientos mejor dicho, de kilómetros en bici. El tiempo no acompaña y tampoco acompaña la agenda de compromisos. Deseo que luego, a fin de temporada no eche de menos esas salidas en bicicleta. La última me la dí hará dos sábados, la mayor tiempo a solanas, por Sierra Espuña. Ciento y pico kilómetros que con el frío y el viento se hicieron doscientos de penar. Entonces pensé que estaba mejorando, ahora supongo que habré empeorado. No puedo estar siempre con la obsesión de si estoy mejor o peor. Cuando no hago un entreno es porque humanamente es imposible. No me quedo en la cama cuando suena el despertador y me empleo en cada una de las sesiones del tipo que sean en busca de la mejora. Trabajo lo suficiente, el tema está en el peso, cuando ya estaba con el 6 por delante, de nuevo, un compromiso me pone a beber y a comer sin medida… No me puedo quejar, debo ser positivo y saber encontrar lo bueno que hay en todo ello, que no es poco.

Como novedades podemos resaltar que hice el test de Cooper. Mi mejor marca de todos los tiempos estuvo en 3100 mts. No es mucho pero para mí es suficiente. El Martes pasado me quedé en unos tristes 3000 mts. escasos. Poco, pero mejor que el anterior que no pasé de los 2900.

Otra reseña especial se merece la Media Maratón de Torre Pacheco. Esta prueba está gafada. Bastante es que se anuncie en el calendario para que el hombre del tiempo nos transmita el mensaje de que hará frio, viento y agua para aburrir a los lugareños y a los visitantes. Este año el frío ha sido el normal, nos ha respetado y el viento ha sido nulo, así que el día hubiera sido perfecto de no ser por el pequeño detalle de que llovía “a manta” desde primeras horas del día. Allí no calentaban más que los aspirantes a los trescientos euros de premio y pocos más. El resto, como todos los años, aguardábamos bajo el techado de la piscina cubierta a la espera de que el juez de salida diera la orden de partir.

Mi primera impresión era salir y dar una vuelta. El sábado tampoco pude salir en la bici pues estaba el suele muy mojado y me despaché con un rodaje de 30 minutos más unos progresivos. No quería dejar otro día en blanco en el casillero. El recorrido de esta media es, el día que haga bueno, rapidísimo. Todo llano, lleno de soledad. Nos sacan por el extrarradio y no vemos a demasiada gente, es normal, siempre llueve como si fuera gratis… La característica principal del terreno es que no hay ni un metro a nivel. El ingeniero que diseñó las calles y la empresa que puso el asfalto seguro que no tienen esa obra dentro de su currículum. En 21 kilómetros hay un charco de 20 kilómetros novecientos metros. Ni un centímetro a nivel por donde correr sin que parezca que te has caído a la acequia. Hice una primera vuelta bastante decente y en la segunda en el kilómetro diecisiete me vinieron las dudas y con ellas un bajón. Un par de minutos perdía en meta sobre el paso de la primera vuelta, quizás tres. Lo importante es que he reencontrado sensaciones que hacía un año que no tenía. Me gustaba correr y disfrutaba con lo que hacía, por lo menos hasta el kilómetro 17. Creo que si soy capaz de contener el peso este año puedo volver a correr, si no rápido, al menos rapidillo…

Otro tema, importante para mí, ha sido la Asamblea General de la Federación de Triatlón de la Región de Murcia, de la que soy miembro. Gracias a los pocos que votaron y más gracias a los pocos que votaron mi candidatura. Es triste que con sólo siete votos estés en una Asamblea representativa. ¿A quién representas?. A muy poquica gente, me respondo yo. Si acaso, representas la incapacidad para transmitir ilusión y ganas de participar, que hemos conseguido entre todos los que formamos la Federación, como triatletas, directivos, etc…

No estuvimos todos los que hace cuatro días, como quien dice, fuimos elegidos. Unos veinte más algunos de los miembros de la junta directiva. Esperemos que dentro de cuatro años, cuando acabe el mandato, acudamos todos los que nos comprometimos a formar parte de la asamblea. Eso será el termómetro que nos hará saber si en este período de tiempo hemos recobrado la ilusión por participar o bien que hay debate y eso también anima al personal a personarse en estas reuniones.

Como para mí es importante, contaré (de la forma más fidedigna posible) y comentaré (de la forma más subjetiva posible) lo acontecido en esa asamblea, siempre desde mi punto de vista. No se si será en una entrada o en varias. No me gustaría cansar al personal, pero no me quedo a gusto si no cuento mi versión, mi opinión y como veo las cosas.

En principio fue más de lo mismo. En mi opinión la cosa no funcionaba, supongo que en la opinión de la junta sí y supongo que tendrán datos objetivos, de los que yo carezco para afirmarlo. Por ello no han hecho mas que más de lo mismo. Un presupuesto continuista, una política deportiva continuista. Se ve que estamos en el lugar que deseamos.Conozco una frase que resume mi modo de ver las cosas: “Si siempre hacemos lo que hacemos siempre, siempre llegaremos donde siempre llegamos”. En este estado de cosas, mi opinión general es que tuvimos en el actual presidente de la federación, el más eficaz, trabajador y fue la persona que más lejos llevó al triatlón de la región. Hoy en día la federación está en crisis y de esta crisis él saldrá apagando la luz, pues será el último en marcharse. Es una pena que sea recordado por esa dualidad, fue el mejor, pero no supo dejarlo a tiempo. No me alegro de ello, al contrario lo escribo apesadumbrado y con dolor. A veces y creo que esta era una de esas veces, la retirada es una victoria y una prueba de valentía. El no haberse presentado a la reelección le hubiera presentado como una persona valiente que deja paso a nuevas ideas. Incluso una catarsis, ante la ausencia de candidatos, hubiera sido positiva para movilizar a las masas, para atraer nuevas ilusiones, para atraer nuevas mentes. Nuestro presidente, creyendo que era lo mejor, se presenta a la reelección y sigue con las mismas, excepto un par de nuevos ejecutivos, personas en el equipo que han llevado a este estado de cosas. Entiéndase que la opinión es a título de lo percibido por su trabajo en la federación, aparte queda la valoración personal. La personal, su valoración, es a mi entender una valoración muy alta y merecen todo mi respeto y admiración.

Este es un adelanto de mi forma de entender la cuestión, seguiré desmenuzando lo máximo posible las cuatro horas de asamblea, que podrían haber sido más, pero las prisas y ganas de terminar del presidente hicieron que los asuntos se cerraran en falso, con poco debate y menos ideas alternativas….

Dentro de poco el siguiente capítulo de la Asamblea.

martes, 11 de noviembre de 2008

¡Uff, es qué me pasa de tó...!

Tras las tempestad viene la calma. Un fin de semana desenfrenado da paso a otro tranquilo. Si no fuera de este modo habríamos perecido hace ya tiempo en el maremagnun de reuniones sociales y saraos varios.

Recordar al respetable, en primer lugar deseo, que a un diario personal, a mi confesor y guía espiritual no puedo mentirle. Si escribo a mi amigo de papel que estoy en la calle de los niños jugueteando con el agua y preguntándoles como son sus madres, es que básicamente es cierto. No negaremos que se le rodea, a la circunstancia, de un cierto hálito que le reste el grado de vergüenza que el suceso produce al protagonista. Lo cierto es que me tiro horas charlando con mis amigos de la “guarde” y que los muslos los tengo llenos de ronchas pues tantas horas con el churro pillado entre ellos no dejan inmune a tan fina y delicada piel.

Seguimos progresando adecuadamente o quizás de forma no tan adecuada, pero como el ser humano tiende a amoldarse a las circunstancias y las que hay son las que hay, ¿para qué calentarse la cabeza con menudencias?.

Un par de hechos reseñables han sucedido esta semana. Ambos los dos con un final incierto… Bueno, incierto no es el adjetivo pues es cierto que el final fue desafortunado, más en el segundo que en el primer caso.

El sábado tuvimos una sesión con mi trainner cuyos objetivos finales eran la mejora en la técnica de carrera y la adquisición de hábitos posturales para el entrenamiento en solitario, cosa que nada tiene que ver con el onanismo, por si a alguien se le ocurre relacionarlos… Tras una hora en la que estuvimos recibiendo enseñanzas teóricas y prácticas sobre el tema, sobre todo estuvimos realizando ejercicios que se adecuaran a la finalidad del objetivo y modificaciones de los mismos para la corrección de errores secundarios. Nos juntamos un buen número de triatletas. La mayoría venidos de lejos. Aquellos que de forma ordinaria no vienen a la pista de atletismo de Monte Romero a entrenar. Los Santa Poleros de Tri-oráculo y nuestro Hechicero, Jordi, flamante finisher en Kona que con total naturalidad y como diríamos de nuestro rey, tan campechano él, se mezclaba con la vil plebe. ¡Es grande este Hechicero!, como persona y como esqueleto, que es un buen tocho de tío. Lo que más me sorprendió fue que llevara puesta la camiseta de finisher de Kona. La mía de Roth, al objeto de que me dure toda la vida, sólo me la pongo cuando alguien va a casa de visita o a veces cuando me “pimplo” para recordar que beodo y todo soy un “atrevido finisher”. Se lo comenté: “¡Jordi, como te la sigas poniendo se te va a estropear…!. Debe de ser este Hechicero un hombre que vive y disfruta la vida en su momento, no como yo que soy un agonías y seguro que prefiere disfrutar de su camiseta durante el tiempo que le dure y no como mi menda, que cuando me amortajen y me vistan con ella, pensaré, bueno, si los muertos piensan… “¿Pá qué la he guardao tanto tiempo, pá que se pudra conmigo en la fosa?... Fue un entreno divertido pues los comentarios y chascarrillos de los Santa Poleros se enfrentaban a mi adusto, serio y metódico enfrentamiento con la actividad deportiva. Al finalizar pasamos a la segunda fase de la rutina prevista. Las Transiciones.

Todo comenzó con una explicación, pura teoría, de porqué teníamos que realizar una transición rápida. Después otra disertación sobre: “Las gomas elásticas, ¿porqué es a mí sólo al que se le enredan en el cambio dejándome mi bicicleta inservible?. Finalizamos con un período práctico de adaptación, es decir: subirse y bajarse de la bici.

Aquello fue el fin del mundo. La debacle, el día del juicio final. En el aparcamiento de la pista de atletismo nos juntamos unos veinte torpes que intentábamos montar al salto en la bici. La mía tiene el sillín más alto que mi cadera. No se si es que yo soy un tapón o que tengo que hacerle un bikifity de esos que anuncian. El caso es que ni subiéndome a una caja de cervezas, ni portando un ladrillo en el que apoyarme en el mono de triatlón llego a posar mi culo sobre el sillín de un salto. Vi mi carbono muchas veces en el suelo partido en dos en mi mente. Desistí. Tomé la variante 2B. Me subía a la bici después de apoyarme en el pedal izquierdo. Ya sobre la bici, lo siguiente era meter los pies dentro de las zapatillas. Entre que miraba la carretera, las zapatillas, que iba a dos por hora … De nuevo me veía en el suelo con mi “china” hecha añicos. Sin ser capaz de meter los pinreles en las zapatillas, me decidí a aplicar la parte final del ejercicio, bajarse de la bici. Eso lo hice “fetén”, me levantaba de mi sillín, arbolaba mi patica, como si fuera el aspa de un helicóptero, con lo que lo de bajarme en grupo será imposible pues con la piernecica tiraré a todo el que esté a menos de un metro de mi persona y pasando la pata derecha entre la mía izquierda y el cuadro me bajo de un salto más guapico, pintiparado y “pofesional” que un San Luis. Ya soy capaz de ganar un minuto en las transiciones a cambio de tener que ir 20 kilómetros, mínimo, con los pies “sobre” las zapatillas de la bici, en vez de “dentro” de ellas.

El domingo debuté en la Media Maratón de San Javier. Voy a glosar las miserias de un globero. Titularé esta parte como: “Manual de todo lo que no se debe de hacer nunca, aunque uno sea un “sobrao”.

El domingo me fui con mi amigo “Special Force” a San Javier. El día amenció especial para correr. Una temperatura muy agradable, ausencia total de viento. Buen número de participantes. Un recorrido llano…

El sábado elegí, si lo que hice se le puede llamar así, el equipamiento para la prueba. Lo primero que no se debe de hacer es escoger un pantalón que sólo has usado unas pocas veces y nunca más de treinta minutos seguidos. Lo segundo que no debes de hacer es que como ya has hecho tropecientas mil medias no estimes conveniente untarte excesivamente de vaselina la entrepierna pues llevar todo el mondongo reogado en la “mantequilla” esa al principio es incómodo, ya que supones que no te vas a escoriar. El resultado fue que ocurrió todo lo que debía de ocurrir. El pantalón poco usado, la ausencia de vaselina suficiente en las partes sensibles, las ronchas que me ha hecho el churrillo de la piscina, no lleva más que a una irritación cutánea del tamaño de un campo de fútbol. Como el tema del pantalón no fue suficiente escogí una camiseta que me regaló mi santa allá cuando comencé a correr y que no había usado en un montón de años. Como consideré que de uso iba bien provista, de nuevo obvié el untarme de vaselina los sobacos. Otra ulcera sangrante en el brazo derecho fue la consecuencia de tal error en la elección.

El colmo de la globería fue lo de las zapatillas. ¡Qué nadie mueva un músculo, qué nadie se ría!, ni siquiera una pequeña mueca con los labios. Tenía, digo tenía pues se quedaron en la meta de la media de San Javier, digo, tenía unas Mizuno revolver muy bonicas que me habían acompañado en mis últimas giras plagadas de éxitos. Esas zapatillas las usaba sin plantillas y me iban muy, pero que muy cómodas. Como meses atrás he tenido problemas musculares por culpa de las plantillas, hace unas semanas me hice unas nuevas. Las Mizuno son de la talla 39 y medio y las zapatillas para las que me hice las plantillas son un cuarenta largo… De ello se deduce que las plantillas son como mínimo de una talla cuarenta. Allí que va mi linda cabecica y piensa que iba a correr con las plantillas sin percatarse que zapas y plantillas son de distinto número, con el agravante de que las plantillas son mayores. Metí mis plantillas en las zapas y tras ellas mis lindos deditos en su interior. Al principio las noté algo prietas pero no le di importancia. Ya en el calentamiento debí parar a aflojar las gomas pues supuse, equivocadamente de nuevo, que me las había apretado demasiado. Salió la carrera y en los primeros kilómetros tuve que comenzar a apretujar los dedos dentro de las zapas. Cada vez la sensación de agobio de mis pies era mayor y el apretujamiento de los dedos directamente proporcional. Al final parecía que me estaba agarrando a un palo como los canarios se agarran al palo de su jaula. Comenzó por un leve hormigueo y siguió con un dolor de pies tremendo. Los pies acorchados me hacían subir por los gemelos unos rampazos de tres pares de cojones. Me comenzaron a dar calambres hasta en los muslos. En el kilómetro diez debí haberme parado, justo al pasar por meta. Como soy un optimista estimé que podría aguantar. No me gusta retirarme. En el kilómetro 13 aproximadamente tuve que detenerme y quitarme las plantillas. Seguí corriendo con ambas dos en las manos. Comencé a notar un cierto alivio en las planta de los pies que se iba contrarrestando con un dolor cada vez más agudo en la espalda. Ya sabemos todos que lo que es bueno para el cuerpo, es malo para el alma. El no llevar las plantillas me estaba haciendo la espalda fosfatina. Cuando no podía aguantar más el dolor de espalda decidí pararme de nuevo y ponerme las plantillas. Ahora la espalda me seguía doliendo, aunque no iba a mayores, pero de nuevo, las plantas de los pies, los gemelos y los muslos comenzaban a acalambrarse por la presión que las zapatillas ejercían sobre mis dedos. Como dios me dio a entender llegué a meta. Me repetí doscientas veces: ¡Soy un globero de mierda!.

Así que, querido diario, la Media Maratón de Torre Pacheco la correré con mis Kalenji de entrenamiento, pues hasta que no cobremos la extra la crisis no me deja gastar en zapatillas. Me quería comprar unas Zoot del 41, pero me conformaré con lo que buenamente pueda soportar mi economía de subsistencia… ¡La crisis es la crisis!.

¡Hasta la próxima, querido diario!.
Coda: Querido Gorka, tu bacalao al pil-pil estaba del mismo modo exquisito. Ahora te agradezco aún más que te hubieras molestado en cocinarlo para la grata reunión que tuvimos allí en Zarautz. De saber todo el trabajo que conlleva tan magnífico plato, ten por seguro que te habría animado a buscar otro manjar que conllevara menos sacrificio. ¡Nunca me planteé que para hacer un bacalao hubiera que mecer tanto los ingredientes!.
Por otra parte he leido con entusiasmo tu Behobia-San Sebastian, no te vengas abajo por los resultados. Bien está lo que bien acaba. Nos vemos pronto...

viernes, 7 de noviembre de 2008

Qué dice el Stani que no hay cojones...



















Eso, que dice Stani que no hay cojones a publicar las fotos. Advierto que estas son del domingo. Del sábado también se que hay algunas. ¡Vamos, hay que animarse para que se publiquen!.

¡Ahí va y que dios nos pille confesaos...!



martes, 4 de noviembre de 2008

... Prestigio...

Cuando le echamos un ojo al diccionario encontramos la siguiente entrada:
prestigio.
(Del lat. praestigĭum).
1. m. Realce, estimación, renombre, buen crédito.
2. m. Ascendiente, influencia, autoridad.
3. m. p. us. Fascinación que se atribuye a la magia o es causada por medio de un sortilegio.
4. m. p. us. Engaño, ilusión o apariencia con que los prestigiadores emboban y embaucan al pueblo.

Unos esta semana lo hemos perdido otros lo han aumentado. Si nos fijamos un poquico de la cuatro acepciones dos van dirigidas hacia el “valor personal” y las otras dos hacia el mundo de la magia.

Esta semana he perdido definitivamente cualquier rescoldo de prestigio que me pudiera quedar, acepciones primera y segunda. Definitivamente me han enviado a la calle donde “aprenden” a nadar las criaturicas de cuatro años. Sí, allí estoy yo con los utensilios al uso de los niños de esa edad. A la entrenadora sólo le ha faltado atrezarme con un cubico y una pala, rodearme de un capazo de arena de playa y ponerme a jugar en la orilla de la piscina. Los zagalicos alucinan cuando ven al “zanguango” del Garban como uno más en su calle.

Todo empezó cuando Isa me dijo que “notara” el agua, que sintiera el diferente comportamiento de la misma dependiendo de cómo metiera las manos en ella. Mi descoordinación es mayor que la habría si un batallón de payasos desfilara por la Gran Vía. Como metía la mano, con más ardor que un novio primerizo y con menos delicadeza que un chapista golpeando el metal, me ordenó que me sentara en una tablica, de esas que “los otros utilizan para entrenar” y moviera las manos. Allí estaban los casi cincuenta tacos del Garban, con su dignidad perdida y su prestigio hundido en el fondo de la piscina, sentado en la tabla y moviendo los brazicos. Cada tres movimientos, como soy un hábil que te “cagas”, la tabla se resbalaba del culico y ¡cataclás!, me daba una voltereta y quedaba como los patos borrachos, con la cabeza dentro del agua y el trasero al aire. Isa se estaba dando cuenta que cada pocos segundos naufragaba, la tabla salía disparada a cientos de metros y yo salía a buscarla en dirección contraria a la fila de verdaderos nadadores que en mi calle entrenaban. Decidió quitarme la tabla, meterme un “churrico” entre las piernas y que chapoteara feliz y alborozado en la calle de los tiernos infantes. Allí me tiré más de hora y media, hablando de nuestras cosas con mis nuevos compis… Algunos me contaron que su madre está muy buena y otros que le obligaba a engullir la papilla de frutas antes de irse a la piscina. En esa calle, estos días estoy forjando amistades que se me antojan serán perdurables e intensas en el tiempo. Veremos si alguna madre no se queja de que el “viejuno” esté dándole la tabarra a sus críos, entreteniéndoles para que no consigan los objetivos propuestos en la sesión del día.

En la otra calle, en la de los triatletas, el cachondeo es mayúsculo y ya me preguntan si va a venir mi madre a vestirme después del entreno y si mi “seño” de la guardería me trata con mimo y me da ceras para colorear el retrato de mi osito de felpa favorito. ¡Y pensar que hace unos días creí que estaba mejorando!.

Por lo demás el pie sigue en su línea y la bici con su frecuencia y su kilometraje. El sábado nos cascamos 80 kilómetros con 8 cuestas de fuerza. Como siempre me quedé el último con diferencia, pero eso no me preocupa, se que cuando tenga que andar, andaré, en mis ritmos, en mis tiempos, pero dentro de la normalidad. El domingo tocaban 100 kilómetros pero las circunstancias, impidieron su realización. Hacía sol, aunque la temperatura era fresca. La carretera estaba muy mojada, lo que la hacía peligrosa, sobre todo en las primeras horas de mucha humedad y el viento era muy fuerte. Todas esas variables además de que el sábado nos acostamos tarde y mojados me hicieron tomar la decisión de salir a correr 8 kilómetros en unos cincuenta minutos. Al menos quemamos algo de alcohol… Sólo de pensar el mal cuerpo que teníamos y regresar con ese vendaval en contra a casa me hacía presagiar muy malos momentos sobre la bicicleta. Preferí una salidica algo “ligera” pero mucho más apropiada a nuestro verdadero estado. El mes ha finalizado y sólo he fallado dos días. No está mal. Cincuenta y ocho horas de trabajo y 36 sesiones. Lo daremos por “progresa adecuadamente”.

Hacía unos días que nuestro amigo Pepo, el mago, el mago de la cocina, el mago de los vinos, el mago de la conversación amena y divertida, comentó que “su Pepe” tenía un compromiso deportivo en Murcia. La noticia traía consigo una doble alegría. Por una parte Pepe nos haría una demostración de sus progresos y por otra era una excusa lo suficientemente buena para una gran reunión. Como a los magos les acompaña la suerte, dio la casualidad que “han c’a mi cuñá”, donde habita y realiza milagros a tiempo parcial San Cucufato se había organizado una fiesta, con un sin fin de excusas, ninguna suficientemente buena como la real: ¡Qué de vez en cuando nos apetece reunirnos y reírnos de nuestras propias circunstancias!. Por motivos que no vienen al caso y con la disculpa que era “jalogüin”, se acordó que sería una fiesta cuyo “tipo” fueran los trajes de novios. Se rogaba que fuera el original, el genuino, aquel que con el tiempo, algunos nos hubiera gustado no tenernos que poner… ¡Qué no, qué es broma!. Mi santica lee esto y se va a creer que estoy arrepentido, qué no... Me hubiera gustado haber nacido “casao” con ella, para así ser feliz aún más tiempo, pero mi santa madre no tuvo a bien tenerlo previsto en su momento.

Unas diez o doce parejas, más algunos niños, de ellos unos con traje de “comunión”, lo que fue un puntazo y otros con disfraz de “muertos vivientes”, nos dimos cita en la Ermita de San Cucufato. Sin querer hacer de menos a nadie, el cadete deslumbró por lo sorprendente del traje, de entre los novios. Las novias que la Familia Diez, con la echadora de cartas a la cabeza presentaron a la fiesta fueron todo un éxito. ¡Ah, también vino el chico, con su bellísima novia, que le discutió al Guardia Civil en la Romería de San Cucufato y esta vez decía todos sus apellidos, ambos, los dos, sin trabucarse una sola letra.

Trajes genuinos de novios y novias. Unos un poco más tuneados que otros y otros definitivamente reemplazados por diversas causas, como por ejemplo: “Lo tengo en un baúl en casa de mi madre y si voy y le digo que necesito el traje seguro que llama a los loqueros” y otras del tipo: “¡A mí no me entra!”. Pero allí se presentó desde el que se casó de verde caqui, hasta la novia más guapa del mundo, todos de boda. Estuvimos bailando y cantado coplas de nuestro tiempo. Bebiendo “Viña Mágica”, traído con mucho cariño por “El Mago”, comiendo y volviendo a beber. Entre tanto, El Mago Pepo, esta vez en el papel de juez con toga y peluca al uso, comenzó una serie de “divorcios rápidos” que hicieron las delicias de los divorciados y de los invitados a los fastos. Fueron divertidísimas las roturas conyugales, los motivos y los métodos, nada ortodoxos, que utilizó el supuesto juez para llevarlos a buen fin. No diremos más... Sólo apuntar la frase que se acuñó y fue el slogan y referente en la fiesta. Mientras que caían no menos de 100 litros de agua por metro cuadrado, una invitada, siempre positiva, siempre creadora, siempre siendo la noria que eleva la alegría y la simpatía, exclamaba con profunda convicción: ¡Hay que ver, qué buena noche se está quedando.

El día siguiente, mientras que yo rezaba porque amaneciera tan lluvioso como lo habíamos dejado al acostarnos, comenzamos con los preparativos de la segunda jornada de convivencia. La mañana, como ya he comentado me sorprendió con un sol de cojones que me tiró por tierra la excusa más fácil que me había preparado: “¡Está lloviendo!”. La carretera mojada, la humedad del día y el viento, no serían aceptadas por mi partenaire de entreno. Decidí que sería por las bravas, ¡No, que no salimos, qué hace un día “muy malo p’a la bici!”. Esta afirmación más la presencia de Stani en el rodaje-paseo, pareció ser suficiente para calmar los impulsos ciclistas del Mago.

Finiquitado el trámite del entreno pasamos a labores más gratas… Nuestro “Cheff Pepo” se propuso obsequiarnos con un magnífico Arroz con Cebolla. Como la compra la había realizado mi propia persona, la hice con total desconocimiento de causa que los resultados fueron que había arroz para tres paellas y bacalao para otras tres. El bueno del Mago decidió que el arroz se guardara, el sobrante claro y que con el bacalao realizaría un “Bacalo al pil-pil” de alta escuela. Como soy un “descerebrao y un indocumentao”, desconocía por completo que al “bacalaico de los cojones” había que estar meciéndolo más tiempo y con más entusiasmo que a un bebe de tres meses, de haberlo sabido habría abortado tamaña empresa. Allí que se nos puso nuestro “Maestro de la Cuisinne” y nos deleitó con un arroz de exposición y un bacalao de muestrario. Unos veinticuatro comensales dimos cuenta de tan suculentos platos, mientras que el “Viña Mágica” que habíamos reservado de la noche anterior, regaba nuestros gaznates. Una comida que finalizó, con gin-tonics, al estilo Stani, cafeses, copas y licores al gusto y como siempre, con unas coplas al uso de la tierra.
La tarde caía y los feriantes debían volver a su olivo.

Y con ello queda reflejado el porque del título de esta entrada. Unos perdemos el prestigio, acepciones primera y segunda y otros lo elevan, refuerzan y lo expanden por este mundo real y virtual… Y es que el Mago Pepo y su familia, tienen mucho, pero que mucho PRESTIGIO.

P.D.: Los videos os los ahorráis, pero de la cantidad de retratos que hicisteis bien me podíais enviar algunos que ilustraran tan magno evento.

¡Hasta otro día querido diario!

lunes, 27 de octubre de 2008

Otra vez me tienen que esperar... Me cago en la leche...

Hoy no me encuentro bien. La pasada semana me puse la antigripal y nada más que me ha sentado regular. Estoy destemplado y por eso no he ido a nadar. Ahora mismo estoy como si hubiera hecho algo malo… Esto de entrenar tanto es una droga. El no salir un día a entrenar para un tío de mi edad, mi expectativas , es decir para un “gualtrapa” como yo, no tenía porque crearle “recomeyo”. Pues, sí, aquí estoy como si hubiera sido el “que mató a Manolete”, sin ir a la piscina. Ya que hablamos de agua tengo que decir que estoy haciendo verdaderos progresos. Seguro que si le preguntais a mi entrenadora, dirá que “menos lobos”, pero yo si lo noto. Estoy dándome cuenta que lo que hacía en el agua era de todo menos nadar. La teoría ya la estoy pillando, ahora falta que la aplique. El principal problema es que cuando estoy fresco me sale bastante “aceptable”, en cuanto comienza la fatiga, culebreo como una lagartija. Otro problema es que trago cantidades ingentes de agua. Todos los días acabo con un dolor de barriga de un aceptable nivel. Hinchado y dolorido ir a correr es duro… Pero uno es un señor y sale a correr. Nos están saliendo entre una hora treinta y una hora cincuenta de nadar. Su calentamiento, su técnica, la parte principal y el recobro de la calma. Casi nunca hago la parte principal, al menos entera. Trabajamos mucho más la técnica y como consumo tanto tiempo mientras que mis compañeros están haciendo más de cuatro mil metros yo no creo que llegue a más de dos mil quinientos. De momento ni me cuento las vueltas ni nada. No merece la pena. Cuando comenzamos con la técnica pura y dura estoy a lo que manda Isa. Cien metros de así, setenta y cinco de asá, pero al final como hago tantos cien metros de cien maneras diferentes no soy capaz de saber cuando he nadado aproximadamente. Me apunto dos mil quinientos y a lo mejor hasta soy optimista. Pero al final nadaré, ¡joder si nadaré!. En cuanto al peso ya estoy obteniendo algunos resultados. El seis se ha asomado a la ventanita de la báscula. Soy optimista pues realmente lo que marca el 69,9 si tuviera un solo mal pensamiento pesaba setenta. Lo importante es que voy bajando. Aunque demasiado lentamente para mi gusto. Si encima los domingos hacemos el ensayo general de la fiesta de jalogüin, pues ayuda poco a que el cuerpo pierda grasas. A pie estoy corriendo bien. Tampoco es que esté haciendo demasiado. Lo justo, lo que pone el “oráculo”. La bici me lleva a mal traer. El sábado ochenta kilómetros con ocho subidas de un kilómetro atrancado a tope y sentado en el sillín. Estamos utilizando la subida al valle desde la Alberca. Marca una pendiente media del 7 por ciento y una máxima de once. Yo creo que nos vale. El domingo de nuevo con los de la Peña de Cobatillas. Los tíos estos parecen que están peleados entre sí. A las ocho y media quedan en la gasolinera y dicen: “¡Ya se vale!” y comienzan a pegarse hachazos desde el primer metro. Con los de la peña de Algezares era más divertido. El ambiente era más familiar y mucho más en plan “verano azul”. Este año me lo estoy queriendo tomar más en serio y he cambiado para esforzarme más. También estos hacen muchos más kilómetros, los de la “Peña de La Cresta” se quedaban muy cortos y después me daba pereza seguir pedaleando para conseguir el kilometraje. Este domingo la etapa era Cobatillas, Librilla, Cola del Caballo, Fuente Librilla, Gebas, Alhama y por la carretera de Mazarrón para casa. Total 112 kilómetros. Me quedé cortado en el 20. La etapa por dura y a solanas se hizo penosa. Son gajes del oficio. Si voy con ellos me esfuerzo más y al final no me dejarán de rueda. Seguro. También es que me quedo cortado en las rotondas. Es uno de los problemas de no saber montar en bici. La fuerza bruta la tengo… Le doy de seguido a los pedales, pero la experiencia, el dominio de la máquina y el saber colocarme en el grupo aún me falta mucho. Ir en grupos tan grandes es algo a lo que aún no estoy acostumbrado. Tuve varias veces suerte. La primera porque inmediatamente después que yo se quedó cortado uno de la peña que tiene que tener muchos amigos, pues lo esperaron a él. Como le cogí llegando a Librilla, de paso me esperaron a mí. De regreso fue Juan el que hizo la obra de caridad de esperarme. Con el viento de cara sufro aún mucho más y él me llevó hasta que cogimos de nuevo al mismo chico que se cortó por la mañana y los tres juntos llegamos al grupo. De nuevo nos esperaron pero ya en El Palmar a ocho kilómetros de casa. Ya les he dicho que a mí no me esperen. No quiero que cuando me vean llegar empiecen a resoplar pensando que ha llegado el plasta que los hace parar cada cuarenta kilómetros. Aunque espero que pronto no me quede rezagado, al menos no tanto como para que tengan que esperarme. El ensayo de jalogüin fue un éxito de público y de crítica. Al final acabamos algo trastornados, algo así como le pasa a Stani, que se trastorna al acabar los triatlones largos. El motivo era apalabrar que va a llevar cada uno. De paso nos comimos todo lo comible y saqueamos la nevera de don pedritos. El “tipo” como dicen los de los carnavales de Cádiz es ir de traje de boda. No valen disfraces ni trajes que no fueran los originales de tan, para unos feliz y para otros desdichado, acontecimiento. Entre las chicas ha habido alguna que se ha confirmado que tienen un pacto con el diablo pues el traje le entra como un guante y eso que se casaron hace más de dos lustros. Otras tendrán que idear soluciones de emergencia. Entre los chicos el resultado es más parejo, a ninguno le viene su traje… Somos creyentes y no pactamos con Belcebú. Por lo demás hoy se han confirmado los resultados de las elecciones a la FETRI, como era de esperar no he salido elegido. Trece votos. Gracias a esos doce compañeros que creyeron que podía ayudar a que el triatlón español vaya mejor. Gracias por la confianza y perdón por la pérdida de tiempo. Se pasa página. Finiquitado, archivado y olvidado. El pueblo es soberano, aunque no siempre con un pensamiento acertado. Lo dicho, desconectemos de esto pues sólo me trae calentamientos de cabeza. Espero que esta semana tenga ganas y tiempo para escribir algo que sea divertido. No estoy demasiado inspirado. Me lo he puesto como tarea, escribir algo entretenido. ¡Hasta pronto, querido diario!.

lunes, 20 de octubre de 2008

La Cresta, la natación y las elecciones...


Tras varias consultas lo primero que voy a hacer esta semana, querido diario, es contestar a una serie de preguntas que me han formulado algunos amigos.

A la primera que me han realizado ha sido: “¿Porqué no me has dicho que te presentabas a las elecciones?. Hubiera solicitado el voto por correo y lo hubiera hecho. Ahora ya no puedo hacerlo.”

La respuesta a ese planteamiento es sencilla. Los amigos están para pedirles favores sobre cosas que realmente necesites. Si mi compañero de grupeta no ha tenido nunca intención de votar, ¿porqué ahora yo tengo que pedírselo?. Esa función es de las organizaciones que promueven las elecciones, no es función de los candidatos. La FETRI, creo, que no ha puesto ningún interés en que la gente ejerza su derecho al voto. Por otra parte esto se asemeja un poco al problema de los vendedores de seguros, si su cartera de clientes la comienzan a conformar entre su círculo cercano, pronto se quedará sin clientes. Creo que es mejor comenzar lejos de hermanos, amigos y primos. Si el producto que vendes es bueno, al final ellos también formarán parte de tu cartera y si es una “caca” al menos conservarás las amistades con todos ellos. Los votos de tus amigos cercanos no hacen que salgas elegido, hay que buscar más allá…

Pepo, no puedes votar, por eso la primera vez no te contesté. No estás en el censo. Si hubieras reclamado en su tiempo podrías haber ejercido tu derecho. Puse una reclamación al censo pues está fatalmente realizado, pero eso es lo que ellos querían, cuantos menos voten más fácil es que ganen las elecciones los que ya están instalados en el poder, es cuestión de planeamiento. Por eso la Junta Electoral sabiendo que lo que yo manifestaba era verdad, lo desestimaron, sabiendo también, que nadie con algo de cerebro iba a ir a los tribunales a pleitear por eso.

Si salgo elegido me esforzaré en cumplir mis promesas, sino pues daré la enhorabuena a los que lo hayan conseguido y comenzaré a exigirles que cumplan con su obligación de ayudar a que este deporte vaya hacia delante.

Lo que más me extraña es que hayan presentado su candidatura las personas y en ningún sitio manifiesten sus inquietudes, sus proyectos (Clemente Alonso y Menedez de Luarca, sí lo han hecho)… Parece más bien que debemos votarlos por el mero hecho de : “ser vos quien sois”. Nadie se compromete a nada, es como si esperaran que nadie los vote, o lo contrario, el saber que saldrán “sí o sí”.
Es lo “bueno” que han conseguido estos dirigentes actuales, nos han dormido, nadie tiene inquietudes, o nos han asustado y todo el mundo teme expresarlas, al menos la mayoría de los candidatos.

Hasta el último día mantendré la esperanza de que los triatletas son seres vivos que sufren y padecen y que son capaces de movilizarse. Ni siquiera pido que me presten su confianza, que voten a los otros, pero por favor, ¡participar!.

En la Federación Murciana se han celebrado elecciones. Lo primero es manifestar que no cuestiono a nada ni a nadie. Mis felicitaciones a quien ha conseguido la presidencia. El caso es que ha llegado a ser presidente sin un solo voto a favor. Los triatletas estamos dormidos. Ni siquiera le damos la oportunidad a nuestros candidatos a tener un mínimo apoyo. Es como cuando vas a tomar la salida en una carrera, la suerte no existe, los ánimos no corren, pero escuchar un “¡suerte!”, antes de salir, o escuchar unos gritos de ánimo, te ayudan a conseguir los objetivos, a luchar para llegar. Pues, no. Aquí el nuevo presidente sólo ha escuchado el silencio, que esperemos no sea indiferencia.

Por otra parte ya han pasado unos días desde su elección. Cualquier gobierno tiene los famosos “100 días” de cortesía, pero aún no ha dicho ni ¡mú!. No ha publicado quien formará su grupo de trabajo, que objetivos se ha propuesto… Todo aquello que podría darnos ánimos para saber que esto no está muerto… El recibió silencio y nos responde con más de lo mismo. Malos hábitos para que dure una relación

La semana…

Estoy nadando con mucho entusiasmo. No se si es que alguien del grupo de natación lee este diario, o que simplemente se han artado de nosotros. El caso es que en la calle donde estamos los dos “viejunos”, que por cierto, nos llamamos igual, no hay casi nunca nadie. Por una parte es estupendo, más cómodo para mí. Por otra me fastidia pues me hace sentirme culpable de la incomodidad de mis compañeros. Podríamos hablarlo y quizás todos estaríamos más cómodos repartidos en las calles y no una semi-vacía y la otra colapsada.

Estoy corrigiendo un sinfín de vicios de técnica. Poco a poco voy mejorando, pero tampoco es que sea algo como para tirar cohetes. Las piernas acaban como botas de vino, hinchadas al finalizar las sesiones. Nunca había hecho tantos pies (para avanzar tan poco, todo hay que decirlo)… Los brazos, como ahora ya sé como se meten en el agua me duelen hasta estallar. La cabeza me va a reventar de tanto estar pensando, si lo hago bien o mal (algunos comentan que lo que ocurre es que llevo las gafas demasiado apretadas), si los mil detalles de la técnica los realizo correctamente. Una monitora que está con los chiquillos en la calle contigua me dice con sarcasmo: “Garban, intentas hacerlo todo tan bien, con tanto interés que te sale una verdadera mierda…” No deja de ser bastante real. Al final salgo molido del agua. Me comenta mi entrenadora que gasto demasiadas fuerzas dentro del agua… Espero que esto mejore o por lo menos me ponga tan fuerte que no lo note tanto. De momento ya me han dicho que todos los meses me pasarán dos recibos. Uno por la cuota del club, el otro por el consumo extra de agua. Desde que acudo a la piscina, entre el agua que me bebo y la que tiro fuera necesitan llenarla dos veces cada día.

Mi carrera a pie sigue siendo sólida. Estoy algo mejor que el año pasado por estas fechas. El problema sigue siendo el peso. A pesar de lo que me sacrifico estoy bajando de peso demasiado lento. Estoy aún en los setenta kilos, justos, pero aún no he visto el seis en el marcador digital de esa máquina del diablo que se llama báscula. El mes que viene tenemos dos medias maratones. Estas carreras me gustan y como son las mismas del año pasado podré comprobar el estado de forma. Seguro que es mejor, el del año pasado fue patético.

Las bicicletas son para el verano… ¡Noooooo!. Estamos saliendo en bici, con buenos kilometrajes y buenos ritmos. La cenicienta del grupo es un servidor de las monjas. Pero eso, de momento, no es importante. Mi objetivo no es ir más rápido que Stani, Juan o Xarly, que son mejores ciclistas que yo. El objetivo es estar cada vez más cerca de ellos.
Stani, que es un prisas, no hace más que preguntarme: “¿Estás peor que el año pasado?”. Lo tranquilizo, no, estoy bien, lo que ocurre es estoy bien para mi nivel, tranquilo, mejoraré. Juan no hace más que romper ruedas, domingo sí, domingo también. Debe de ser problema de la horquilla de la bici, o de las telarañas del tejado, que yo digo eso por decir algo, que yo de máquinas sólo sé pagarlas.

Este domingo hicimos una ruta de 85 kilómetros con tres subidas. La primera a la Cresta del Gallo. Puerto mítico y del que ya he hablado de él en otras ocasiones. Subí con el último grupo, pero lo peor fue bajar, se me fueron bajando y me metieron unos segundos, o minutos tal vez. Después nos dirigimos al del Garruchal. Igual, con los últimos, pero seguí en el grupo. Tras éste nos fuimos al Cabezo de la Plata. Subí con Stani que me esperó. En los toboganes entre una montaña y otra, una ruta pestosa, me corté. Me hizo un trabajo de maestro, al final los teníamos a menos de cien metros. Es decir íbamos bastante más rápidos que la cabeza. Ocurrió lo que tenía que ocurrir. Bajando me corté y otra vez una minutada. Stani que estaba de ángel salvador me esperó de nuevo y tiró de mí hasta que casi cogimos al grupo. Llegábamos a 34-37 por hora de media y justo cuando enlazábamos los cabroncetes se meten por un semáforo a la izquierda y no los seguimos. Para regresar a casa teníamos que seguir rectos. Me hubiera gustado que nos vieran llegar y decirles, ¡qué pedazo de mamones!, ¿creísteis que nos habíais quitado de encima?. El caso es que todo va por buen camino. Seguro que todo mejora. Incluso la natación. Incluso el triatlón en general. Y no, no digo que el triatlón español esté mal, no digo que sus dirigentes lo hagan mal, solo afirmo que seguro que lo podríamos hacer mejor…

¡Hasta el próximo día, querido diario!.

miércoles, 15 de octubre de 2008

ME PRESENTO A LA ASAMBLEA DE LA FETRI

Ha comenzado el proceso para la elección a los miembros de la Asamblea de la FETRI. Algunos ya habrán emitido el voto por correo, otros estarán a punto de hacerlo y los que puedan se acercarán a la urna el día de los comicios.

Como podréis observar en la lista de candidatos a la Asamblea por el estamento de deportistas, el último es un tal Francisco José Urbán Marín. Ese soy yo. Cuando leí la papeleta me quería morir. Nunca imaginé que un grupo tan ilustre de triatletas podría presentar su candidatura y allí estoy yo, un osado, el último de una larga retahíla por todos conocidos. Si en vez de una papeleta para votar fuera un triatlón de cualquier distancia mi puesto sería el mismo, el último y no por mis apellidos, sino por mis pocas actitudes deportivas…

Por suerte esto no es una carrera, esto son unas elecciones a miembros de una Asamblea, donde forzosamente no el que esté mejor físicamente, el que mejor nade o el que más corra ha de obtener mejores resultados. En esta ocasión la condición física o las cualidades atléticas pasan a un segundo plano. En este momento lo que prima es que escojamos a las personas más cualificadas para desempeñar esa labor, exponer ideas, llevarlas a cabo y conseguir objetivos. Es en ese punto en el que se encuentra nuestro triatlón nacional. Por suerte (para mí, pues sino no tendría ninguna oportunidad) para ello no hay que ser el mejor triatleta de España, sino que hay que tener otras cualidades.
No digo que los demás candidatos no las tengan, seguro que las tendrán e incluso mejores, pero a ellos los conocéis y a mí escasamente dos o tres sabrán quien soy. Otros me conocerán por los adjetivos que me han puesto en ciertas ocasiones como pesado, protestón y resentido. Como el participar en foros públicos conlleva la condena de aceptar las críticas las acepto, pero deseo que cuando me premies con la lectura de este texto me conozcáis algo mejor. Por su puesto no soy perfecto, tengo tantos fallos y defectos como mi condición humana me permite, pero intento ir minimizándolos poco a poco. Por eso os cuento como soy. No sería de recibo que el novio de mi hija me pidiera la “mano de la doncella” por teléfono, debería venir a hacerlo en persona. Pues esa es mi idea. No quiero ser un petulante, ni un pesado pero como lo que voy a solicitar de vosotros, es para mí tan importante, debo lo primero presentarme.

Como ya he dicho mi nombre es Francisco José Urbán Marín. Nací en Murcia. Tengo 47 años y aunque estudié Empresariales me dedico muchos años ya a la Informática. Soy especialista en cluster de redes Novell y SAMBA y O.S. Linux. Estoy casado y tengo dos hijos ya creciditos que practican también el triatlón con cierta asiduidad siendo ambos a su vez jueces de este maravilloso deporte.

Como deportista he practicado el Balonmano, Rugby, Fútbol, Karate, Atletismo y por supuesto el Triatlón, siempre con resultados más bien discretos, tirando a mediocres. Pero este no es mi mejor activo, creo que lo mejor de mí es mi experiencia.

Tengo el título de Técnico Deportivo Superior y soy Entrenador Superior de Balonmano. He entrenado equipos desde alevines hasta la primera división, tanto masculinos como femeninos. Conozco el deporte de competición al máximo nivel en sus dos vertientes. He estado en el grupo de tecnificación de la Federación Murciana y he sido seleccionador regional en todas las categorías de formación. Conozco el deporte de base. He sido árbitro de Balonmano de Primera División. Conozco el mundo de los jueces deportivos.

Formé parte del equipo gestor que formó la primera Federación Regional de Balonmano de la Región de Murcia, cuando se promulgó la primera Ley Regional del Deporte y los Reglamentos que la desarrollaban. Fui Presidente del Comité Territorial de Arbitros y en otra época Secretario del Comité de Competición.

Mas tarde, junto a un grupo de deportistas transformamos la Delegación Provincial de Karate en la Federación de Karate de la Región de Murcia, teniendo la responsabilidad de la Secretaría General en un primer momento y pasando después a desempeñar la labor de Vicepresidente.

Con posterioridad formé parte del equipo de trabajo de la Federación de Triatlón de la Región de Murcia en diversas áreas, creo que podré decir sin falsa modestia, que alcanzamos objetivos suficientemente satisfactorios en todas las labores que desempeñé. Por supuesto que cualquier actividad pública está sujeta al juicio del repetable y es difícil tener contentos al cien por cien de ellos, pero si que creo que obtuve la aprobación de la mayoría. Es decir, creo que tengo una aquilatada, solvente y amplia experiencia en la gestión y conocimiento del funcionamiento de una federación.

Fuera del ámbito federativo formé parte, como delegado, del Voley-Murcia, equipo que en su momento llegó a ser Campeón de Europa .

Fui co-fundador y director durante varios años de las Escuelas Deportivas Vedruna. Un club que agrupaba a niños/as desde 6 a 16 años y donde se comenzaba a practicar deporte comenzando con juegos sociales y otros de objeto lúdico, adaptados a la edad de los practicantes. Seguían con una rotación, adecuada a la edad, por diversas modalidades deportivas, acabando a los 14 años eligiendo un deporte donde especializarse. En esas escuelas deportivas se practicaba desde Ajedrez a Gimnasia Rítmica pasando por Voleibol, Fútbol, Atletismo, Baloncesto, Balonmano… Llegamos a trabajar como más de 600 alumnos y de allí salieron jugadores que alcanzaron las máximas categorías en su deporte.

Formé parte de la junta directiva del Club Triatlón Santomera, realizando diversas labores y colaboré y aún colaboro en organización de pruebas como fueron en su día el Duatlón y la Milla Urbana de Santomera y el Duatlón y Media Maratón de Orihuela.

En cuanto al triatlón, llegué a él de la mano de mi hijo, allá por el año 2000. Comencé conociendo y ayudando dentro de la formación, es decir tengo experiencia en organización de clubes y conozco por dentro como se trabaja en la captación y formación de deportistas de base dentro del triatlón. Conozco por la gestión y trabajo en los clubes donde he estado la problemática de los niños pequeños, de los adolescentes y como no, la de los mayores.

Participo habitualmente en triatlones y duatlones de cualquier distancia y clase.

¿Y porqué os cuento esto?

Todo esto viene a que os quiero pedir prestada, no me he equivocado, he escrito prestada, vuestra confianza. No os pido que me deis un puesto o un cargo. Os estoy pidiendo un trabajo. Un trabajo que tendrá como salario, vuestra confianza y vuestro apoyo. Un trabajo que no será con un contrato definitivo, sino que se renovará día a día con mi esfuerzo y mi gestión. El día que no cumpla vuestras expectativas, ese día será el día que se disuelva nuestro vínculo, que expire el contrato. No esperaré a que finalicen los cuatro años, el día que nos vayamos alejando de los objetivos propuestos, ese día se acabará nuestro recorrido juntos y no hará falta que me lo recordéis, me iré por propia iniciativa.

¿Y para que os solicito prestada vuestra confianza?.

Mi intención es ir a la Asamblea a proponer ideas, a intentar entender como funciona por dentro y si me dejan a formar parte de comisiones donde poder trabajar, estudiar y dinamizar nuestro deporte.

Propondré una comisión que estudie este proceso electoral para que primero, dentro del marco que nos permita la legislación vigente hacer más fácil la participación de los implicados en este deporte. Creo que aunque escaso aún hay margen para que podamos participar más gente en las elecciones. Estudie como se ha elaborado el censo, como se ha publicado, si se han cumplido toda la normativa y adecue los procesos para que la próxima vez se hagan mejor. Estimo que ha habido muchos flecos sueltos que han perjudicado a los federados que somos todos nosotros.

Propondré una comisión que evalúe, planifique y estudie financiación para la verdadera modernización del sistema informático de la FETRI. Existen innumerables lagunas, no sólo en la gestión de los datos que los hacen ineficaces, inexactos e inválidos, sino grandes carencias en todo lo relativo a la Ley de Protección de Datos. Hay cientos y cientos de datos nuestros, que la FETRI debe salvaguardar y que, estimo, están en un nivel de seguridad ínfimo.

Seré vehículo de transmisión de ideas. Pasaré a los órganos competentes todas y cuantas inquietudes manifestéis, dejando de escuchar de una vez por todas las excusas de: “En la comisión no hemos recibido ninguna propuesta”. Me comprometo a canalizar aquellas que se manifiesten con pocos o muchos proponentes, sin escatimar esfuerzos por mi parte, ni prejuzgar la viabilidad o no, lo oportuno no. Creo firmemente que todos los miembros de la federación tenemos derecho a que nuestra idea o pretensión tenga al menos diez minutos de discusión y una denegación razonada en cualquier comisión u órgano de la federación.

No quiero cansar, pero estas y otras inquietudes son las que me llevan a proponeros que me prestéis vuestra confianza.

Respecto al tema de la elección de presidente, no puedo adoptar una postura aún. No se ha presentado oficialmente ninguna candidatura, aún no ha llegado el momento, ni siquiera se si podré estar en la Asamblea. Manifiesto que me presento lleno de idas, con la cabeza plena de inquietudes, pero con las manos limpias y el papel en blanco. No prejuzgo a nadie. Escucharé a todos, si es que hay varios o aquel que se presente y obraré en consecuencia a lo que escuche. Será importante el equipo y las propuestas que presenten, al menos para mí.

No quiero ser destructivo. El actual presidente ha hecho cosas buenas que todos conocemos. Habrá realizado otras también positivas que no habrá sabido transmitir. También habrá hecho cosas que siendo positivas el método elegido para conseguirlas no habrá sido, en mi opinión, el acertado. Tendrá en el armario algunas cosas mal hechas y otras pésimamente. No es mi intención ir de revanchista ni de forma destructiva y por eso me presento a este trabajo eventual. Porque creo firmemente que se pueden hacer más cosas y mejor realizadas.

Terminando, deseo que me prestéis vuestra confianza, no os pido el voto, os pido que marquéis en esa papeleta una cruz delante de mi nombre. Será la forma de sellar nuestro contrato. El que consiga el trabajo, es decir, llegar a ser miembro de la Asamblea no depende de ti que me estás leyendo en este momento. El llegar a formar parte de la Asamblea depende de que sea capaz de conseguir prestada la confianza del número suficiente de deportistas. La suma de la voluntad de todos los que me prestéis vuestra confianza será el trampolín que me haga llegar hasta la Asamblea.

Gracias por vuestra atención y disculpad el ladrillo. Pero es la única forma que conozco de llegar a unos pocos de vosotros.
Paco Urbán.

lunes, 6 de octubre de 2008

No podía ser tan bonico

Muchas veces lo digo y quizás esta vez me lo tengo que aplicar a mi persona. Cuando alguien llama mucho la atención de todos pasando a ser el foco principal sin ton ni son, suelo etiquetarlo con esta frase: “¡Ese tío lo que está es con mucha falta de cariño!”. Posiblemente pueda que no tenga razón y lo que me falte es “cariño”, pero creo que no. Fue bonito mientras duró y viví una quimera, como podría escribir un poeta pringoso y almivarado.


Las dos primeras sesiones de natación con el club fueron muy positivas. Me quedé sorprendido de lo animadas y el espíritu de grupo que había allí. Para mayor alegría resultó que la entrenadora era Isa. Una chica joven que acaba de terminar la carrera de Educación Física y que tuvo un montón de records regionales siendo una gran nadadora. Cuando se cansó de nadar, el nadar no sólo cansa físicamente, sino que a mi parecer, te destroza mentalmente pues no puedes hablar con nadie, el agua te aisla de tu entorno y aunque acompañado te sientes solo, el caso es que cuando se lo dejó, se pasó al atletismo. Como es de la edad de mi zagal mayor coincidimos en muchos entrenamientos, en muchos viajes y carreras disputando los croses regionales y nacionales. Es una chica muy dulce, educada y que emana confianza. Todo era perfecto. La entrenadora era la ideal, la hora es buena, las instalaciones no estaban mal, los triatletas muscolosos y con tablas de planchar como abdomen habían aceptado a este Homer Simpson de panza cervecera y brillante calva, no éramos más de cuatro o cinco por calle. Todo era de color de rosa, estúpidamente creí que este año si iba a ser productivo... ¡Tan mayor y que ingenuo soy!.


El sueño duró dos días. Justos los necesarios para que todos los triatletas que van a entrenar o al menos la mayoría se acercaran a nadar. Seguro que cuando lleguen los día duros de frío algunos desertan pero para ellos es lo mismo, van sobrados. Hoy en el calentamiento me he percatado de que allí habíamos muchos, quizás como pregona a los cuatro vientos mi santa soy un ser “asocial”. Lo intuía y como los animalicos lo venteaba, lo sentía. Isa que de buena, amable y dulce dan ganas de abrazarla como si fuera un osete de trapo, nos manda a calentar y nos previene que hoy haríamos un test de 1500 mts. para evaluar nuestro punto de partida. Bromeo diciéndole que me apunte 40 minutos que pocos me faltarán para llegar a ese número. El ambiente distendido ya casi no existe, pocos lo entienden como broma y los otros pocos pasan del comentario. Nos lanzamos al agua. Quince minutos de calentamiento. Cuando voy a croll, no hay problema controlo quien viene por detrás y cuando se acerca la pareta aprieto para no molestar, me agarro a ella y los dejo pasar, cuando voy a braza el asunto cambia. Me pasan a media calle y cada vez que alguno me adelanta no deja de darme uno o dos manotazos en los pies. Al principio no le doy importancia. Cuando ya casi todos lo hacen comienzo a darle su aquel. Acabamos el calentamiento y viene la debacle. Hay que hacer 400x2 a pies. Me pongo pálido y se que algo va a suceder. En la calle ya no existe una fila, como antes sino que unos van adelantando a otros y justo en el momento de adelantarme a mí viene gente por el otro lado, imposible hacerlo sin chocar con el que viene en sentido contrario o sin pasarme a mí por encima. Siguen dándome manotazos, cada vez más contínuos y más fuertes. Pienso... “Cuando yo nadaba con mis viejecicos los doblaba trescientas veces y otras trescientas venía otro viejecico de frente. Rarísima vez le daba a nadie en los pies y si lo hacía era un accidente, no era lo habitual.” Me da la impresión de que lo están haciendo premeditamente, me están enviando un mensaje. No me gusta y me da mala hostia. Igual es que estoy muy sensible, estoy como yo mismo lo he descrito en otros: “¡Ese tío lo que le pasa es que está falto de cariño!”. Pues ¡no!. Un cretino susurra a otro: ¡Me voy a la otra calle, con este tío no se puede nadar!. Me sienta como una patada en los cojones. A mí nadie me pidió mínima para poder ir a entrenar con ellos y si era necesaria con haberlo dicho sobraba, no tiene nadie que ser humillado por algo así. El caso es que intento quitármelo de la cabeza y no darle más vueltas. La entrenadora me pide que haga los ejercicios con más exactitud para poder mejorar la técnica. No puedo, estoy más pendiente de apartarme cuando ellos llegan, para que no tengan nada que ladrar, que en realizar el entreno. Dos se paran en la pareta y sin ningún escrúpulo comienzan la siguiente conversación, aún sabiendo que estaba delante y que lo estaba escuchando: ¡Esto es una mierda, con estos tíos aquí no se puede nadar!. No escucho más, me salgo de la piscina y le digo a la entrenadora. Hoy no haré el test. No es mi intención crearle problemas, sino solucionarlos y le digo que me voy a la calle de baño público en la que sólo había un usuario. Allí me lanzo y comienzo ha practicar la respiración por ambos lados. Por lo menos con tranquilidad y sin agobios puedo hacer algo positivo. Conclusión. Le he enviado un mail a la entrenadora y le comento si puede darme el entreno en un papel y yo hacerlo en la calle que menos moleste, aunque sea la del público. Cuando no se pueda porque esté llena, pues me siento y charlo con ella, si de vez en cuando me puede echar un vistazo, mejor, sino tampoco pasa nada, entiendo que hay más gente que yo entrenando.


El caso es que lo que no entiendo es como la gente puede estar “tan contenta de haberse conocido”. Porque ellos nadan más rápido se creen con más derecho que los demás. Lo que deben pedir es que el asunto se organice de otra manera o que nos digan que no volvamos, pero de eso a poco menos que perdonarte la vida va un abismo. Estoy harto de leer en los blogs y foros de ciclismo y triatlón a gente que por lo visto nació sabiendo. Aquellos que creyendose en un estadio superior de conocimientos exclaman a quien quiera oírlos: “¡La gente no sabe ir en grupo, ponen en peligro al resto de competidores!. Perfecto si no vas seguro con ellos a su lado lo que debes de hacer es ciclar más fuerte para dejarlos atrás o ir más despacio para que sean ellos los que vayan delante. Lo que no puedes hacer mientras que sean capaces de ir en tu grupo es protestar, porque, según ellos creen, están en posesión del conocimiento y de la verdad absoluta. Creí que estos modos de comportamiento eran sólo de los ciclistas, resulta que también es de los nadadores...


Algunos, pocos, muy pocos de los que esta tarde se han quejado porque no podían desarrollar todo su potencial, nadar a gusto, o exhibirse, ¡qué se yo!, les he tirado en alguna que otra serie de mil en la pista. Otras veces, les he pasado en esas mismas series, doblándolo y algunas veces más les he metido una decena de minutillos en una media maratón o varias decenas en un maratón y creo que nunca jamás les he afeado que fueran por la calle uno, poniéndome difícil el mantener mi ritmo, les he humillado diciendo que no andan una mierda, ni les he ido a esperar a la meta comentándoles que un tío de 47 años les ha metido una minutada en una carrera, siendo ellos jovencillos de treinta. Es triste pero es así. No tenemos nada de tolerancia. No somos capaces de adaptarnos a las circunstancias, nos creemos superiores a los demás, porque nadamos más deprisa, vamos más rápido en bicicleta o tardamos menos tiempo en finalizar un maratón. Podían perfectamente haber terminado la sesión y como señores plantearle a la entredora sus opiniones, necesidades o sugerencias. No soy tonto, lo hubiera intuido, pero no hacía falta que me lo tiraran a la cara. Por eso mismo, porque no soy un crío, entiendo que el bien general está por encima del particular y no debo ni enfadarme, ni sentirme ofendido porque, para bien del grupo, se hubiera tomado alguna medida, pero no era necesario que me lo tiraran a la cara como si fuera un escupitajo. Podrían haber esperado y solucionado como personas que son y con educación, que seguro que la tienen.


Pues tenía escrito un post sobre la natación, creo que muy divertido, pero será para otra vez, hoy va a ser que no. No estoy para bromas. Y el caso es que a la mayoría de los que allí estaban o se han quejado, a casi todos, alguna vez les he hecho algún favor... ¡Con su pan se lo coman!.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Hoy comienzo el cole de los mayores

Lo primero es primero. Así que desmiento, con todo el respeto del mundo, que el de la foto del post anterior sea yo. Es que al fondo se ve a mi zagalico y fue un guiño hacia él. Por lo tanto, querido diario, no lances falsos rumores sobre mi persona.

Seguimos. Unas breves frases que reflejen mi estado de ánimo. Estoy como la infanta en su primer día de colegio y declaraba al Hola: "Ahora voy al cole de los mayores". A mi menda le pasa lo mismo. Hoy comienzo a entrenar con el club de natación. Un mes antes de Roth estuve acudiendo regularmente a sus entrenamiento, pero no era lo mismo. Estaba allí un poco por libre. Nadie me decía nada y mi única obligación era seguir a los que nadaban delante de mí lo más cerca que podía. Por supuesto cuando me doblaban iba cerquísima de ellos, tan cerca que no recibía más que codazos, manotazos y bufíos...

Estoy nervioso como la chiquilla en su primer día de colegio con los mayores. ¿Levantaré suficientemente el codo?. ¿Agarraré la suficiente agua?. ¿Deslizare adecuadamente el cuerpo?... Y la más importante, ¿aguantaré aunque sea un par de vueltas sin que se me note que soy un paquete?. La primera impresión es muy importante. Si el primer día das imagen de friky serás siempre el tontico del grupo hasta que te saquen de la escuela. Los chiquillos, aunque estemos más cerca de los cincuenta que de acudir a la clase de preescolar, "semos asín" de crueles.

Todavía recuerdo el primer día que acudí, ahora hace dos años, a mi primera clase de natación. Mis gafas puestas desde el vestuario, mi gorrico tan "apretao" que me cubría hasta la barbilla, mis aletas y manoplas puestas... ¡Con qué garbo abanzaba hacia el agua mientras los demás miembros y miembras del cursillo me miraban con ojos a cuadros!.

Ya sé casi todas las costumbres de los nadadores. Sé donde tengo que dejar la bolsa, la ropa, que bañador ponerme... Espero no resbalar al entrar a la playa de la piscina y caer de bruces haciendo reír a toda la peña...

El entreno comienza a las cuatro así que me he metido en el gremio de la construcción. Por muy pronto que salga del currele, por mucha prisa que me de para llegar a casa, por mucho que abrevie la comida no podré hacer ésta con el tiempo suficiente para después rendir en la piscina. Soy un albañil más pues hoy he salido de casa con mi bolsica con el tapper. Dentro, unos espaguetis con queso fresco y jamón york. Dos manzanicas, un tenedor y una servilleta completan mi ajuar. Sobre la una del medio día me esconderé en alguna sala de reuniones desierta y me meteré mis exqusitos manjares entre pecho y espalda... ¿De verdad que merece la pena todo esto?. Aún no he comenzado y ya casi estoy arrepentido. Estoy muy viejo para cambiar las costumbres. Estoy muy mayor para comer en un escondite a deshoras mientras que mis compañeros y amigos se están tomando el aperitivo. ¿Qué será de mí los viernes?. Si tengo que ir a las cuatro a nadar, ¿podré tomarme el aperitivo?...
¡Dios mío, cuantas cuitas, dudas y temores me amenazan!.
Lo solucionaremos con "pacencia" y que pase pronto este cáliz.

lunes, 29 de septiembre de 2008

¡FELIZ CUMPLEAÑOS PABLETE!...


Tras haberme disfrazado de corredor eventual. Realmente no era un disfraz, iba vestido correctamente. Lo ocurrido es que verdaderamente mi imagen iba acorde con mi condición de globero, lo incierto, la mentira, la trampa era que me había apropiado de una falsa “personalidad”, la de atleta. Tres minutos largos, más que el año anterior y la pasada por las armas de varios de los presentes en la comida del sábado más el correspondiente adelantamiento en el kilómetro tres del Capitán Bajoca, que me sacó más de dos minutitos en meta, me pusieron en el sitio que me corresponde, en el de “incapaz para la práctica de la carrera a pie”. Con estos antecedentes comenzó la siguiente semana, es decir, esta.


¿Qué podríamos destacar de estos siete días?. La primera es que cada vez me respetan menos mis compañeros de entreno. No hacían más que suplicarme que volviera a la pista para dirigir los E.T. (algo así como señalar con el dedo la puerta para irnos a casa). Mi firme decisión de no volver a semejante lugar durante toda la temporada pasada y mi periodo de descanso de estos días atrás, me había mantenido alejado de aquel sitio. Una vez revocada la norma y finalizado el período vacacional, allí que me presenté el martes pasado. El lunes anterior me había metido 45 minutos de cuestas varias por las colinas que rodean mi casica, un recorrido magnífico si no hubiera sido por dos perracos que aparecieron para ponerme el pulsómetro a más de 300 pulsaciones por minuto y que sólo decidieron dejarme cuando el dueño, varios minutos más tarde, tiempo que a mí me parecieron horas, apareció para cogerlos. Los perros se llevaron un par de “pedrás” y el dueño un “¡Me cago en “t´os tus muertos!”, eso sí, con gran hidalguía y valentía por mi parte, pues se lo grité cuando ya estaba a más de doscientos metros y supongo que no me oía. Más que nada, por si acaso me soltaba de nuevo los chuchos babosos esos… ¡ ¡Qué uno tiene más sangre en la venas y más ganas de lucha que la María Patiño!.


El martes, con el mismo espíritu que siempre ha caracterizado mis entrenos en la pista, es decir, ninguno. Llegué a ella aplicando mi principal lema para estos entrenos: “Sólo con haber ido me lo apunto”, aunque una vez allí me pase la tarde haciéndome sangre en la “pancha” de tanto rascármela. Reunidos bajo la escalera de jueces de la línea de meta, el numeroSO grupo, arengados por mi persona nos dispusimos a comenzar el calentamiento. Dos vueltas al césped por la línea del fuera de banda, diez minutos de tiempo y no más de trescientos metros de distancia. “¡P´habenos matao!”. Tras esto y pensando que todo seguiría en la misma tónica, comenzamos con los quince minutos de ejercicios para los tobillos. ¡Estos no son mis chicos, me los han “cambiao”!. Con disciplina aprendida, por lo visto en la Unión Soviética, el nutrido grupo se formó en parejas y comenzaron con el guión aprendido a realizar los distintos ejercicios. ¡Muerto me quedé!. No hacía falta mi chuleta para ná. “To´el” personal sabía lo que tenía que hacer y se dispusieron a realizarlo con un interés y perseverancia digna de las “abejas”. Allí que me quedé yo tó chafao y echando el bofe para no quedarme el último. Tras aquella demostración de eficacia, como si estuviéramos en la demostración sindical del Primero de Mayo (San José Obrero para los adictos) en el Bernabeu y en presencia del “generalísimo”, las varias decenas de “ETEROS”, por aquello de que hacemos E.T., se entregaron a su desarrollo con entusiasmo y empeño dignos de la mención para una medalla del trabajo. Ya, justo en aquel momento, me di cuenta que mi tiempo ha pasado… Ni dios me escucha y en el tiempo que en otras temporadas hacíamos tres recorridos, los tíos se metieron cinco repeticiones de las estaciones. ¡Esto ya no es para mí, abandono!. Excusándome con la frase: “¡Es que sólo tengo que hacer cuarenta y cinco minutos!”, metí el rabo entre las piernas y salí lijando a la ducha.


El miércoles el Capitán Bajoca me acompañó en mi recorrido por las cuestas que hay tras la casa durante cuarenta y cinco minutos y nos dedicamos a sacarnos el pellejo y a planear nuestro próximo desafío, que no es otro más que la Maratón de Valencia.


Pasó el día y fue el jueves cuando nos reunimos: Xarli, el tío que tiene los dientes más longevos del mundo mundial, pues son de plástico. Juan, que es el “primico político” del Stani y un servidor de las monjas. Este año he dejado el Complejo Deportivo La Flota y he destinado los recursos que éste tenía asignados al Club Natación Murcia. Allí espero aprender y nadar mejor esta temporada. Ello acarrea que no podré usar más el gimnasio de La Flota y por tanto me tengo buscar el gimnasio por otros lugares. Juan, resulta que tiene un coqueto y bonico gimnasio en casa, así que le hemos dicho que lo queremos y lo apreciamos, pero que a cambio de nuestro cariño nos tiene que dejar usar su gimnasio. Juan no es tonto y no se ha creído ni una palabrica, lisonja, ni requiebro que le hemos contado, pero como es un buen amigo nos ha convidado a que acudamos a su casa todos los días que haya que hacerlo. Salimos por entre los carriles de la huerta y embutidos en la hiriente humedad de la huerta en otoño corremos entre estación y estación de ejercicios. Es divertido, nos lanzamos puyicas, nos desafiamos a las más disparatadas aventuras y se nos pasan los noventa minutos más rápidos que si hubiéramos estado viendo por la tele un Madrid- Barça. Vale como triatletas que somos debería haber dicho una final olímpica de triatlón, pero hay que ser honestos y ver eso por la tele nos puede gustar a nosotros, pero para la vil canalla eso es un tostón de tres pares de cojones.


El viernes tendría que haber ido a nadar, pero como no comienzan los entrenos en el club hasta el día uno me planteé dos alternativas. La primera era salir a trotar un rato por los alrededores de casa y la segunda descansar. Como no podía ser de otra manera, elegí la segunda.


El sábado Juan, Stani, Xarly y yo nos fuimos a El Tollé. Una aldea que está camino de la Sierra de La Pila. El recorrido, sin ser duro, si que es entretenido y nos daría un punto de trabajo de fuerza que en estas épocas de entreno nos vendrían bien. En la primera subida, la del Puerto de Santomera, ya me quedé descolgado. Me esperaron muy amablemente en el alto, junto al restaurante. Les amenacé: “¡Cómo me esperéis más, no vuelvo a salir con vosotros!”. En la definitiva subida a El Partidor, volví a quedarme. Es algo que ahora no me preocupa. Quiero acumular trabajo en un segmento de pulsaciones adecuado al entreno que corresponde. Regresamos a casa, para poco más de sesenta kilómetros.


El domingo habíamos quedado Stani y yo para ir a Sierra Espuña. Quiso el cielo ponernos a prueba y mandarnos una lluvia, ni muy fuerte, ni muy pertinaz, pero lo suficientemente intensa como para diluir nuestro frágil entusiasmo. De nuevo se propuso una doble alternativa: Salir a correr por los alrededores de casa o preparar las cosas para la migas que nos íbamos a comer como celebración del vigésimo cumpleaños de mi hijo pequeño. Tras una espectacular lucha intestina entre el “deber” y el “querer”, digna de las tribulaciones de Santa Teresa, opté por quedarme en casa con unos don pedritos, un poquico de cascaruja y el mundial de ciclismo en la tele, esperando que aparecieran los comensales para comenzar la fiesta.


Y ahí, acabó todo. El Alonso ganó, los italianos nos engañaron como chinos en el mundial y las migas me dejaron el estómago con un “ardor” que más parecía que estaba en el puro infierno.

¡Hasta mañana, querido diario!